PREMIO RECONOCIMIENTO RED ANDALUZA NUEVA CULTURA DEL AGUA a estudiantes y profesores de la asignatura Monográficos de Proyectos. Recibido en Coín (Málaga), el 19 de abril de 2008.
Así inicia la entrega del premio Horacio Lara, antiguo secretario de la Red ANCA.
Resulta insólito, al menos hasta ahora, que profesores y estudiantes de arquitectura de
Granada estudien un río, y que sea además en Málaga.
¿Que futuros arquitectos se preocupen por el territorio fluvial en vez de por el suelo para
enladrillar y encementar?
También sorprende, gratamente, que para abordar el asunto de qué hacer con el “río de la
ciudad”, es decir el Guadalmedina a su paso por la ciudad de Málaga, que si embovedarlo o
no, etc.:
1. se dediquen a estudiar el río desde su nacimiento hasta su desembocadura en el mar,
2. que pasen un cuatrimestre dándole vueltas al asunto,
3. para culminar, con una semana en la ciudad, debatiendo con profesionales de diversas
ramas, paseando Málaga, trabajando en equipo y
4. concluyan alumbrando diez proyectos sobre el río de la ciudad. Este final en la Casa
Invisible, lugar de encuentro de múltiples propuestas.
Texto completo AQUÍ.
Categories: Guadalmedina · Metodologías
Etiquetado: premio red andaluza nueva cultura agua
Ya se pueden consultar los resultados provisionales de los trabajos realizados durante el Workshop (La Casa Invisible, Marzo 08), en el wiki de Monográfico de Proyectos, aquí.

Categories: Guadalmedina
Etiquetado: workshop guadalmedina estudiantes propuestas
Ya ha comenzado el Workshop sobre el Guadalmedina en La Casa Invisible. (C/Nosquera 11, Málaga). Más información aquí y aquí.

Categories: Guadalmedina · Metodologías · autoformación
Etiquetado: workshop guadalmedina estudiantes propuestas
Categories: autoformación
Etiquetado: autoformación, la casa invisible, territorios
Aquí unos sugerentes gráficos del documento de los Trabajos hidrológicos-forestales de los Montes de Málaga del año 1948.
El documento completo aquí.


Categories: Guadalmedina · Metodologías
Etiquetado: cartografías, Guadalmedina, Montes de Málaga, trabajos hidrológicos-forestales
Artículo publicado en el periódico “Málaga Hoy” por Juan Antonio Gómez (aka Ornitólogus Expertis).
[Pincha encima para ver más grande]

Categories: Guadalmedina · opinión
Etiquetado: ciudad, Guadalmedina, potencia, río
Una mini-crónica de la excursión a pié de foto…

Grupo recién llegado, llenos de energía y entusiasmo
..

Romerus Campestris retozando en el agua, feliz de haberla encontrado al fín, y mostrándosela a los incrédulos estudiantes
..

Uno de los muchos contrastes (de luz, de temperatura, de especies…) que nos encontramos por el camino
..

Otro contraste más (aquí no hay photoshop) (en la de arriba tampoco)
..

Grupo, totalmente integrado en el paisaje
..

Una preciosa vista de 1000 verdes con bosque iluminado al fondo
..

Cariátidus Cuajidentis (en primer plano) y Onánicus Gorgómica (ambas especies urbanas) hiperventilados de aire puro, y diciendo tontás (efectos secundarios de su esporádica migración al campo)
..

Preciosa textura casual de hojas caídas y aplanadas en el camíno (que ni el mismísimo Herzog)
..

Una pita: testimonio vegetal de las antíguas actividades de los lagares
..

Inma y Agustín espécies autóctonas de los Montes de Málaga, salidos de detrás de algún árbol en el momento en el que el grupo llegaba al primer lagar
..

Grupo unido con perros
..

Grupo unido en el momento en el que los perros (Bogart y Betty) se han ido a maquinar su malévolo plan de dividir al grupo y hacer creer a los estudiantes erasmus que han asesinado a Betty. Estudiante (primer plano, izquierda) presintiendo la desgracia que se venía encima.
..

Árbol verdeando
..

Ornitólogus Expertis, interpelado por alguna especie de ave, intentando establecer contacto visual
..

Ornitólogus Expertis (macho y hembra)
..

Escisión del grupo adentrándose en la zona de madroñeras
..

Precioso líquen azul cobalto, descubierto por Romerus Campestris (un observador campestre cada vez más avezado, según el Ornitologus Expertis)
..

Texturas de una parte muy húmeda (sí, sí seguimos en el sur de España)
..

Vista final del paisaje donde vemos la ruta que hemos seguido. Un bosque repoblado (gracias a la filoxera y a las inundaciones del guadalmedina) donde antes hubo viñedos, y donde antes aún había bosque natural.
Un paisaje donde se mezclan y visibilizan lo natural, lo artificial, lo humano, lo no-humano, la historia y el devenir.
..
Categories: Ecosistemas · Metodologías · Trabajo de campo · autoformación · paisajes
Etiquetado: chaparral, contrastes, devenir, estudiantes, excursión, fotos, historia, ornitologus expertis, paisaje, verdear

Recorrido de la 2ª excursión
El día 12 de enero está prevista la 2ª excursión de la asignatura al arroyo Chaperas, afluente del Guadalmedina.
Juan Antonio y yo nos adelantamos el último sábado para prever posibles imprevistos y saber cómo podría entrar el bus y todas esas cosas. La excursión será más civilizada que la anterior, pero no creo que sea menos atractiva, ni menos dura. Será diferente. Juan Antonio me llevó durante una parte del recorrido a paso ligero (y comiéndome una manzana para reponer fuerzas a la vuelta casi me asfixio; y eso que no estuvimos más de dos horas). El día ha sido muy bueno. Espero que se repita el próximo sábado y los Erasmus vean que Málaga tiene mar y que no todo es terráneo.
Veremos agua; poca (y eso que ha llovido bastante). No la oiremos correr, a no ser que llueva bastante más. Pero nos meteremos en un bosque de galería (de río mediterráneo) muy tupido y tapizado en algunos tramos: con pinos halepensis (carrasco), encinas, alcornoques, quejigos otra vez, álamos o chopos, madroños (algunos con sus frutas granulosas rodondas, rojizas, dulces…), aladiernos, hiedras, durillos, zarzamoras, esparto, jaras, retamas… Y en cuanto a la fauna, nosotros escuchamos a dos pájaros carpinteros (machos) discutir sobre su hogar para atraerse cada uno a sí a la pájaras, martilleando pinos sanos; vimos distintos tipos de aves mosquiteras? revolotear por el cuace; y a una pequeña ardilla que se quedó petrificada en medio de un tronco al vernos, y que Juan Antonio identificó como macho (cuando sorprendido me quedé mirándolo, me aclaró que tenía el vientre blanco); y pasamos junto a restos de lagares y muchas más cosas. Nos quedamos a las puestas de la subida al mirador Martínez Falero, que según parece es dura. No vimos la cuenca del Guadalmedina desde lo alto (unos 850m de altura), ni el bosque de torrenteras con madroñeras y epífitos (enredaderas mediterráneas), pues lo dejamos todo para el sábado que viene.
..
Chaperas bosque galería
..
Chaperas vista hacia camarolos
..
Chaperas
..
Para el sábado:
- Salida escuela de arquitectura 8,30h.
- Llegaremos al lugar viniendo primero a Málaga. Subiremos en bus a los Montes de Málaga (desayunaremos a mitad de subida sobre las 10,30h; si hace bueno veremos toda Málaga), hasta el Puerto de los Leones (900m). Cerca tomaremos la desviación para el inicio de la excursión a pie, en el Lagar de Torrijos.
Recuerdo lo dicho para la primera excursión:
- Es imprescindible un calzado apropiado para la excursión, o al menos unos buenos tenis. También gorra para los que tengan la piel clara o sean muy giris (es decir: Erasmus). La ropa que sea cómoda. Y algo de abrigo. Si el día fuese lluvioso, impermeable y muda de calcetines.
- Es deseable para los que lleven una vida en extremo sedentaria que hagan estos días unos cuantos cientos de metros cada día (mejor si es cuesta arriba y cuesta abajo).
- Cada una/o deberá llevar comida y bebida propias. Y fruta para el “mal de montaña”.
- Es bueno pertrecharse de libretas de apuntes, máquinas de fotos, vídeo, mp3, prismáticos, navajas… para cazar lo que haga falta.
Nos vemos antes en clase.
José María Romero.
..
Chaperas aérea
..
Categories: Guadalmedina · Trabajo de campo
Etiquetado: arroyo Chaperas, bosque de galería, Guadalmedina, segunda excursión
Y en cuestión de segundos, tras hora y media de ascensión, se abre en redondo el circo de la sierra de Camarolos; el lugar en donde nace el río Guadalmedina. Su altura se sitúa a 1.150 metros. En medio, un extenso prado alpino llega hasta la base de las cortadas de piedra caliza que suben a pico entre ochenta y cien metros en el frente noroeste. A la derecha, en el sentido de la ascensión, en la ladera de una formación montañosa protegida del sol por su orientación norte, aparece un nuevo bosque de encinas, ahora de menor porte. Éste se enriquece con las tonalidades amarillas y doradas de quejigos y majuelos. Es un bosque de tipo húmedo y se pisa un colchón de hojarasca otoñal, aunque la lluvia hace tiempo que no ha caído. En el interior umbrío -accediendo sólo al borde para no alterar su extraña e íntima tranquilidad-, viendo cómo trepan las hiedras abrazando los troncos de las encinas, vienen de la memoria las imágenes y sensaciones mágicas de bosques de robles gallegos y leoneses. Pero estamos en la provincia de Málaga. Apenas a treinta kilómetros del mar Mediterráneo. Si el día fuese más claro, lo habríamos visto nítidamente hacia el sur: el horizonte recto del borde inferior del cielo interrumpido arbitrariamente por los Montes de Málaga. Mas a diferencia de las impresionantes masas de caliza que nos rodean, el cielo no es estático. Nubes y nubarrones se encuentran en perpetuo movimiento debido a los vientos. En momentos amenazan con empeorar el tiempo. El sol aparece y desaparece. Se decide continuar la excursión: sobre los farallones y cumbres hacia donde nos dirigimos el día se aclara.

Bosque de encinas umbrío
¿Cómo transmitir el sentimiento que se ha hecho propio, sobre un acontecimiento vivido intensamente, a alguien que no lo ha vivido en su carne? Porque las palabras no pueden presentar un sentimiento. En todo caso podrían representarlo, es decir, producir una traslación y una interpretación de lo vivido, que nunca es lo vivido. El motivo del presente artículo trata de explicar lo difícilmente explicable.
Y no es porque escaseen discursos sobre el río. Se habla desde hace muchos lustros -incluso se podría contar por siglos-, de múltiples cuestiones referidas al “problema” del Guadalmedina. Se habla, además, intentando dilucidar si es un problema técnico, económico, ciudadano o de responsabilidad y decisión de los políticos de turno. Málaga ha sido una ciudad que tradicionalmente ha dado la espalda a sus accidentes geográficos más suyos: a su bahía y el Mediterráneo, a los montes de Gibralfaro y de la Victoria, o como en nuestro caso, llegando a rechazar al río Guadalmedina.
Cuando se planteó dentro del programa lectivo de una asignatura optativa de arquitectura estudiar el Guadalmedina, se intuía el atractivo de muchas de las cosas que nos hemos ido encontrando hasta ahora. Desde luego no pensábamos en la riqueza y fascinación en las que nos íbamos a sumir. Al fin y al cabo, a su paso por la ciudad está en unas condiciones bastante cochambrosas, y es difícil imaginar que río arriba la situación pueda ser otra diferente.
Aconsejados por dos conocedores y defensores a ultranza de la naturaleza y de nuestro río –Paco Puche y Juan Antonio Gómez-, se organizó para los estudiantes una excursión al nacimiento del Guadalmedina, cerca de Colmenar. La empresa no era fácil, pues, aunque la gente con la que íbamos a subir es joven, no suele estar acostumbrada a realizar demasiado ejercicio -sea por estudiar mucho, por falta de hábito, por pereza…-, y era un riesgo asumir que algunos no pudieran tener dificultades en la subida y especialmente a la vuelta (como en alguna otra ocasión ha sucedido). Para evitarlo, se decidió preparar un campo base a mitad de altura. Aproximadamente en la zona en donde se extiende el pasto alpino que recoge las primeras aguas del río. El sitio -un excelente lugar por la amplitud y las vistas-, serviría de campamento para los que decidieran no arriesgarse en ascender hasta los farallones y riscos calizos que coronan la cumbre del circo a 1.443 metros de altura.

Pasto alpino
Al final del primer tramo del ascenso, y a pesar de que el grupo anduvo junto al cauce atravesando un bosque climácico de encinas orientado al sur (es decir, un bosque ejemplar por biodiversidad en su situación), y la riqueza vegetal y ornitológica era asombrosa (cernícalos en plena caza estáticos en el aire, buitres sobrevolando…), algunas caras de estudiantes empezaban a manifestar el esfuerzo, y es posible que cierto disgusto ante lo inusual de la situación en la que se habían visto implicados –ellos-, unos futuros arquitectos urbanitas.

Bosque de encinas sur
Cuando el “mal de montaña” hizo su inevitable aparición, paramos para reponer fuerzas. El primer receso de la subida lo hicimos cerca de dos horas después de iniciada la excursión. Eran las doce y media. Abrimos las mochilas y dimos buena cuenta de las provisiones. Media hora después, hasta el ánimo de las/os más escépticas/os se hubo repuesto en sus cuerpos. Y todas/os decidieron continuar hasta la cumbre (un cuerpo joven es un cuerpo joven). Arriba, el paisaje se hacía más severo. La vegetación se especializa. Es más escasa y habita entre las rocas para defenderse de la nieve en invierno, y de la intensa radiación solar en verano. Su forma se hace redonda para adaptarse a las duras condiciones de la altura. Quedan las últimas manchas de hiedra y durillo. La roca se desnuda y se hace más vertical. El grupo asciende adquiriendo la típica formación de “en fila”. Incluso hay que escalar para llegar a la cima.

Ascensión en fila
Una vez en la cumbre, la sensación de haber alcanzado algo importante es imposible de evitar. Satisfacción general. Desde lo más alto, las vistas son fantásticas. Conseguimos divisar el otro lado de la sierra Camarolos: y la sierra del Torcal, la Peña de los Enamorados, la zona de Archidona, gran parte de la provincia de Granada…

En la cumbre 1440m
Durante la primera parte de la excursión los biólogos Carlos Barbero (profesional) y Juan Antonio Gómez (aficionado) hacen constantes referencias sobre lo que se va viendo, observando, oliendo, oyendo, tocando, pisando… Tras varias horas cautivados por el ambiente serrano, los comentarios de los que saben dejan de ser necesarios al atravesar los inquietantes “coros de brujas” de encinas, o el bosquete de quejigos de tonos azules, verdes, amarillos y rojos (como pintados por un pintor enloquecido por el color). No por la pertinencia de las puntualizaciones científicas, sino porque los estudiantes, y los demás, comprendemos por nosotros mismos –y hemos sentido en nuestros cuerpos (no sólo por el cansancio)- la variedad y diversidad de los espacios que atravesamos. Unas siete horas después de la salida se produce el regreso al pie de la sierra. El grupo es más grupo. Desde entonces hay unos cincuenta nuevos especialistas sobre el nacimiento de Guadalmedina. Son estudiantes de Granada. Cerca de quince casi no saben hablar español (son “Erasmus”). Pero entienden perfectamente al río; aunque no lleve agua.

Bosquete de quejigos
No hace falta ser un experto para saber cómo es un lugar, un territorio, un barrio, una casa, un río… Hay que convertirse en habitante. Sólo así se puede empezar a hablar con propiedad de un lugar. Para los malagueños que subimos desconociendo el lugar, descendimos con un Guadalmedina renacido.
José María Romero
Arquitecto, profesor Escuela de Arquitectura Universidad de Granada
Categories: Guadalmedina · Trabajo de campo · autoformación
Etiquetado: bosque de encinas, bosque húmedo, bosquete de quejigos, cima, Guadalmedina, habitante, mar Mediterráneo, Montes de Málaga, naturaleza, pasto alpino, piedra caliza, río, sierra de Camarolos
Otro post de catarqsis.blogspot.com:
Este fin de semana hemos estado participando en las jornadadas “aulagarden”, intervenciones sostenibles en el espacio urbano, que ha organizado la asociación aulabierta junto con la Universidad de Granada y que se han desarrollado en la facultad de Bellas Artes.

De los pontentes cabe destacar por orden de participación a Alberto Matarán, doctor ambientólogo y profesor de la universidad de Granada que nos puso en situación del planteamiento de “lo ambiental del territorio” reflexionando sobre las estructuras sistémicas (el gato y el reloj) y la forma que tienen de interaccionar lo urbano , con lo agrario, con lo natural y como lo social gestiona sobre estos aspectos. Por otra parte señaló cuales son las partes de la que está compuesto un ecosistema: corredores, teselas o manchas y matriz y sus funciones : conducir, habitar, filtrar, barrer, fuente y sumidero. Rocío Pérez que tiene una beca de investigación en el departamento de urbanismo y ordenación del territorio de la universidad de Granada y experta en paisaje, intervino esbozando ciertas metodologías a la hora de actuar en el paisaje y la arquitectura, señaló como aspectos fundamentales a tener en cuenta: la demanda de usos, preexistencias, adaptación y el tiempo. José Tito Rojo experto paisajista y director del Carmen de la Victoria de la ciudad de Granada entre otras cosas, hizo un exhaustivo recorrido por la evolución de los jardines de Granada, pasando desde la aparición de la tipología “carmen” como huerto de subsistencia tras la expulsión morisca de la ciudad al jardín tratado que es hoy, la importancia de estos asuntos recaen sobre la lectura que se puede hacer de la evolución de una ciudad respecto al paisaje . Pasó también por los jardines nazaríes de la Alhambra y el Generalife reivindicándolos como uno de los únicos ejemplos de jardines medievales que siguen vigentes y activos. Por úlitmo Eduardo Pérez, biólogo y profesor de instituto contó además de un acelerado esquema de tipos de suelo, especies, regadíos, abonos … su experiencia en la “jardinería como metódo pedagógico”: herramientas y métodos con los cuales se pueden introducir en la educación de jóvenes y adolescentes para el cuidado y el conocimiento del paisaje y el medio ambiente.

Por otra parte el taller práctico de proyectos lo dirigió Íñigo Segurola que dirige el estudio de paisajismo Lur Paisajistak y que todos conocereis seguramente por la sección de jardinería del programa televisivo Bricomanía y sus briconsejos.
Íñigo, además de contar todo el trabajo práctico y las colaboraciones que están haciendo en su estudio, presentó a dos individuos que están proponiendo soluciones prácticas y creativas en el mundo del paisajismo, por un lado Gilles Clement autor del libro “manifiesto del tercer paisaje” que mostró el proyecto del “jardin en movimiento” como experiencia dentro de su propia casa, y por otro lado el extravangante Patrick Blanc, inventor del muro vegetal hidropónico, llevado a cabo en proyectos renombrados de arquitectura como el “caixa forum” en Madrid o el ” museo del quai Branly” en París.
El susodicho taller de diseño del entorno de aulabierta, el que visitaron y participaron colectivos de la actual escena de la arquitectura y el arte como: recetas urbanas, ludotek, straddle3, la fundició o catarQsis, desarrollaron posibles estrategias de intervención y de gestión del espacio además de iniciativas que ya están puestas en marcha para activar un jardin dentro del ámbito de la universidad y gestionado por alumnos, administración y naturaleza.
En: catarqsis.blosgpot.com
by: Ppda Campos
Categories: Actividades emergentes · Metodologías · autoformación · paisajes
Etiquetado: Alberto Matarán, ambiental, aulabierta, aulagarden, Bricomanía, Cármenes, Ecosistemas, Eduardo Pérez, estructuras sistémicas, gestión, Gilles Clément, Iñigo Segurola, jardín en movimiento, jardines de Granada, jardines medievales, jardines nazaríes, José Tito Rojo, muro vegetal, paisaje, Patrick Blanc, Rocío Pérez, universidad
Este es un post sacado de catarqsis.blogspot.com
El otro dia visitaba la Escuela de Arquitectura de Granadapara la asignatura “Monográfico de Proyectos” el biólogo Antonio Herrera para hablarnos de algunos “Ejemplos de uso de materiales y Técnicas de Bioingenieria Aplicadas a la restauración e Integración Ambiental de Cauces”

Mostró con claridad la necesidad medioambiental de la Restauración natural de las riveras, pero su principales aportacines al discurso fueron, primero, la de desmontar los conceptos convencionales o aceptados de la restauración de ríos, y segundo, desmarcarse de un discurso ecologista para plentear las soluciones de bioningenieria como la via para solucionar de forma real los problemas paisajisticos y urbanos que se usan de escusa para las intervenciones actuales de encauzamiento de ríos.
Planteó una crítica a la “Rueda Convencional de Intervención”, ya que los problemas por los que se suele intervenir(Inundaciones, tratamiento del caudal, problemas de humedad, acercamiento de la ciudad al río), aparecen más tarde reforzados por las propias intervenciones, de forma que lejos de solucionar el problema, se favorece.
Por tanto, aparece un escenario en el que la Ingenieria Convencional en sus interveniones sobre riveras, pretenden un control de la naturaleza derivando en escenarios estáticos estables pero no sostenibles y que tienden a trasladar el problema rio abajo(a la costa, produciendo, entre otras cosas, numerables inundaciones en las desembocaduras, como hemos visto continuamente en los últimos años)
Ingenieria Convencional—>Control de la Naturaleza—>Escenarios Estáticos
Y donde aparecen las soluciones de la Bioingenieria, que plantea un equilibrio con la naturaleza planteando escenarios dinámicos e inestables, pero sostenibles y viables.
Bioingenieria—>Equilibrio con la Naturaleza—>Escenarios Dinámicos
Su proceso, por tanto, responde a márgenes de incertidumbre y a planteamientos estratégicos, en el que deconocen la situación real a medio plazo, debiendo intervenir puntualmente dependiendo de las reacciones del rio a las intervenciones. un nivel de intervención mucho más orgánico que las previsiones visuales de los arquitectos.



Ejemplos de materiales de Bioingenieria que se explicaron:
-Gaviones de polipropileno: la malla envolvente se fotodegrada con el tiempo, mientras las raices de la vegetación que contienen desarrollan la capacidad estructural del material.
-Biorollos:Mallas criadas en vivero con vegetación que se colocan directamente en la rivera con capacidad estructural y de formación de pendientes.
-Mantas vegetales:Para encauzar rios, dejan que el agua nutra los acuiferos, y además no son arrastrados con la fuerza del río.
-Unidades de plantas estructurales en fibra: unidades vegetales con un fuerte enraizamiento para asentamiento de terrenos.
-Manta flotante: permite las restauración de fauna de rivera y la depuración del agua, además de permitir encauzamientos y desviaciones parciales.
-Redes de Coco , mantas orgánicas y geomallas: con una gran capacidad de protección de la erosión en el cauce.
En catarqsis.blogspot.com
by: Carlos Gor
Categories: Metodologías · materiales
Etiquetado: Antonio Herrera, bioingeniería, biorrollos, escenarios dinámicos, gaviones de polipropileno, geomalla, integración ambiental, intervención, manta flotante, mantas orgánicas, mantas vegetales, redes de coco, restauración, unidades de plantas estructurales en fibra
Diciembre 9, 2007 · 1 Comment

En el “Manifiesto del Tercer Paisaje“, Gilles Clément nos ofrece una breve, poética y no por ello menos cañera visión sobre lo que él denomina el tercer paisaje *.
Es bastante interesante como se empieza a conceptualizar sobre la no-actuación humana en el paisaje, o mejor dicho, sobre la incertidumbre como factor de desarrollo del paisaje.
Se trata de refugios para la diversidad, pueden ser residuos, reservas primarias o reservas administradas. Se extienden por todo el planeta, algunas están interconectadas.
La evolución del tercer paisaje no se puede predecir, ni programar con un calendario establecido, es fruto de las contínuas adaptaciones al medio. El Tercer Paisaje es por tanto pura potencia.
Y del Manifiesto:
“- Instruir el espíritu de la no acción del mismo modo que se instruye el espíritu de la acción.
- Elevar la indecisión a rango político. Ponerla en equilibrio con el poder.
- Imaginar el proyecto como un espacio que incluye reservas y preguntas planteadas.
- Considerar el no ordenamiento como un principio vital en virtud del cual cualquier disposición queda atravesada por los centelleos de la vida.
- Afrontar la diversidad con asombro.
(…)
- Elevar la improductividad al rango político.
- Valorar el crecimiento y el desarrollo biológico por oposición al crecimiento y al desarrollo económicos.
(…)
- Declarar el territorio del Tercer paisaje lugar privilegiado de la inteligencia biológica: capacidad para reinventarse constantemente.”
* “Tercer paisaje remite a Tercer estado (no a Tercer mundo). Es un espacio que no expresa ni el poder ni la sumisión al poder. Se refiere al panfleto de Sieyès de 1789: ¿Qué es el tercer estado? Todo. ¿Qué ha hecho hasta ahora? Nada. ¿Qué aspira a ser? Algo.” (Manifiesto del Tercer Paisaje, Gilles Clement)
Categories: Actividades emergentes · Ecosistemas · opinión
Etiquetado: diversidad, improductividad, indeterminación, inteligencia biológica, manifiesto, potencia, tercer estado, tercer paisaje

Imagen del hackandalus de (2004)
Mientras los que hacen la ciudad desde arriba otorgan un sacrosanto valor a la propiedad privada y al intercambio económico, l*s que imaginamos y proponemos una ciudad desde abajo apostamos por valores relacionados con la justicia social, el intercambio inmaterial y la producción viva de la ciudad.
A propósito del desalojo del Centro Social Ocupado y Autogestionado Casas Viejas en Sevilla, y pese a las falacias soltadas por la policia y por los medios masivos de comunicación, los protagonistas y allegados están hilando un discurso la mar de lúcido sobre la justicia en relación a los intercambios que tienen que ver con el suelo de nuestras ciudades.
Un buen ejemplo es este artículo del profesor de la ETSA de Sevilla y corresponsal de la revista de “Pasajes de arquitectura” José Pérez de Lama, publicado en Indymedia Estrecho.
(vía María G)
Permiso; para ser libres
A propósito del desalojo del Centro Social Ocupado Autogestionado Casas Viejas. Por la expropiación pública del suelo especulativo
Por José Pérez de Lama, profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla
“No necesitamos permiso para ser libres”, fue uno de los “memes” o eslóganes que cautivaron la imaginación de mucha gente en el levantamiento zapatista; con otros como “Un mundo en el que quepan muchos mundos”, “Somos del color de la tierra” (que tiene todos los colores), “Para todos todo, nada para nosotros” o “Mandar obedeciendo”.
Hace algunos años empezamos a intentar pensar cómo sería una arquitectura y una ciudad que encarnara estos principios zapatistas, en lugar de los dominantes del mercado y el espectáculo. Por ese camino (…) nos encontramos con gente, amigos y amigas, como los compañeros de Casas Vejas, el Centro Social Ocupado Autogestionado, que se acaba de desalojar en Sevilla, tras más de seis años de autoorganización dando vida a una zona de la ciudad hasta entonces muy abandonada, cuando no estigmatizada. Abandonada hasta hace poco, pues finalmente, también allí llegó la burbuja inmobiliaria, - aunque todos digan que esté a punto de estallar.
El lema de los zapatistas, “No necesitamos permiso para ser libres” presenta sin duda una paradoja. Si hay que pedir permiso, ¿de qué clase de libertad hablamos?. Y si se transgreden las convenciones y las leyes al no pedir permiso, ¿es que se trata entonces de leyes que coartan nuestras libertades?
Pues, sin duda, es así, y lo de los zapatistas era un sofisma. Pero es que lo que pone de manifiesto el sofisma zapatista, y ha puesto de manifiesto la resistencia no violenta frente al desalojo de los compañeros y compañeras de Casas Viejas, es que las libertades y los derechos, no son algo que esté dado de y para siempre, sino que como desvela la mirada histórica más somera, las libertades y derechos han sido conquistados mediante conflictos y luchas sociales transgresores de las convenciones y leyes en las que ya no cabían los deseos, aspiraciones o necesidades de su tiempo… Y es gracias a las sucesivas luchas históricas, que hoy damos por supuesto libertades y derechos que nuestros antepasados hubieran imaginado como quiméricos o utópicos.
De una entrevista publicada hoy en el diario El País (con los dos compas, Ibán y Agustín, que retrasaron el desalojo metidos en un túnel):
Dicen que aguantaron en el túnel por ideales. ¿Cuáles? “Queríamos permanecer en el espacio que hemos estado trabajando durante seis años y lanzar una problemática fundamental, como es el hecho de que en todo momento está por encima el derecho a la propiedad privada sobre otras cuestiones de justicia social”, explicó Ibán (…)
El colectivo critica que el edificio que ocuparon haya estado abandonado durante 20 años hasta que “por la coyuntura económica han querido recuperarlo para sacarlo al mercado”. “Y a nosotros, por invertir nuestro tiempo en arreglar un espacio y convertirlo en un lugar habitable para su uso social, político y cultural, nos llevan a juicio; queremos que la gente se pregunte si eso es justo”, aseguró Ibán.
Entre los problemas que tratan de solucionar citan que haya medio millón de casas vacías “permanentemente” en Andalucía y 43.000 en la ciudad de Sevilla. “Hay cuestiones que la gente tiene que plantearse: hay un problema grave con el acceso a la vivienda de los jóvenes (…) “Hay que cuestionarse el modelo de habitabilidad que tenemos y poner en uso esas viviendas que están permanentemente vacías y censadas” (…)
El comunicado enviado por Ecologistas en Acción de Sevilla (30.11.07) también aporta interesantes argumentos:
Las administraciones gastan miles de euros en centros cívicos, institutos de la juventud y otras instituciones para los jóvenes que disponen de todo menos de jóvenes. En el CSOA Casas Viejas son los propios interesados los que gestionan el espacio y su acogida en la ciudad supera a cualquier iniciativa pública o privada, con unas 300 personas acudiendo al centro cada semana y organizando eventos culturales gratuitos con más de mil asistentes.
El CSOA Casas Viejas ha desarrollado en los últimos años una importante función social entre l@s jóvenes, uno de los sectores de población que lo tienen más difícil en este modelo de ciudad “moderna y controlada” que se está imponiendo.
En el CSOA Casas Viejas encuentran un espacio para su autoorganización, talleres, múltiples actividades culturales gratuitas, jornadas, debates… ¿qué otro espacio hay en el casco histórico de Sevilla donde l@s jóvenes encuentren todo eso y, además, organizado desde ell@s mism@s?
Curiosamente, como ocurre en buena parte de los centros sociales desalojados, el PGOU plantea dedicar una parte del suelo de Casas Viejas a la construcción de equipamientos sociales, pero continúa Ecologistas en Acción:
Estamos de acuerdo con otras asociaciones vecinales en que hacen falta en nuestro barrio más recursos sociales, pero… ¿deben ubicarse precisamente allí, donde ya hay un recurso utilizado y aprovechado por otro sector tan importante y con tantas carencias como la tercera edad o la infancia, o sea, la juventud? Podemos reivindicar esos servicios en otras zonas del barrio y salvarlas así de caer en manos de la especulación privada cuando aún existen 45.000 viviendas vacías en Sevilla. Es preferible y más coherente plantarles cara a las inmobiliarias y al capital privado que a un grupo de jóvenes luchador@s y con iniciativas sociales.
Por mi parte, puedo decir que he vivido Casas Viejas como uno de los más interesantes laboratorios político-sociales de la ciudad. No se trataba sólo de un lugar en el que se hacían proyecciones de cine, talleres de malabares y se bebía cerveza, - como sugieren incluso las crónicas massmediáticas más condescendientes, sino de un espacio biopolítico en el que se ha experimentado con la producción de otras subjetividades, otras prácticas de vivir en sociedad, alternativas… al consumo y el espectáculo como única forma de ocio y de vida, al trabajo asalariado, a la organización jerárquica de todo, al clientelismo cultural y la dependencia del “papá-estado”, al puro dominio del mercado, a la sumisión a “la realidad”.
Mi recuerdo preferido de Casas Viejas es que, allí, en conexión con otros espacios sociales del barrio, tuvo lugar el acontecimiento más vanguardista y de ciencia ficción ocurrido en Sevilla en muchísimos años. Se trató del hackmeeting 2004, el encuentro estatal de hackers sociales, que reunió a varios cientos de activistas de las redes y programadores de software libre durante una semana en que El Pumarejo se convirtió en una mezcla de universidad libre y tecnópolis urbana, conectando diferentes lugares entre sí de forma inalámbrica, retransmitiendo a la red varios eventos simultáneos, recombinando autoformación y fiesta, y todo organizado desde abajo, como una máquina perfecta de cooperación sin mando.
Otros tendrán otros recuerdos preferidos, pero aquella fue la ciudad abierta, libre, alegre, contemporánea, igualitaria, que algunos no podemos dejar de desear.
Mi admiración para todos y todas los que en Casas Viejas mantuvieron viva durante más de 5 años, - no sin dificultades y altibajos -, la ciudad ideal, el mundo en el que caben muchos mundos.
Tal vez haya llegado la hora de poner límite a la propiedad inmobiliaria cuyo único objeto es la especulación, aquella que supedita de forma desproporcionada el bien público al beneficio privado (las 40.000 viviendas vacías mientras los jóvenes se embarcan en hipotecas a 50 años, los solares abandonados durante 20 años mientras la gente carece de espacios, los suelos cuyo construcción destruye comunidades, costas y paisajes…). Como ocurriera en el siglo 19 con la desamortización de los bienes de la iglesia, que la sociedad consideró entonces que habían perdido su función social, me pregunto si no habrá llegado hoy el momento de plantear la expropiación de aquellos suelos e inmuebles cuya función social es más que cuestionable. Esto, entre otras cosas, es lo que me sugieren a mí los seis años de autoorganización, creación de espacio público y ejercicio creativo de la ciudadanía, y la resistencia frente al desalojo de los últimos días, de lxs compañerxs de Casas Viejas.
¡Que vivan en la misma casa
cooperación y autonomía!
¡Que nos veamos en la próxima!
Ver también:
>> Comunicado de prensa contra la manipulación informativa.
>> Centro social desalojado = centro cívico ocupado.
>> Todo el desarrollo del desalojo y movilizaciones en indymedia estrecho.
Categories: Actividades emergentes · opinión
Etiquetado: Casas Viejas, espacio biopolítico, especulación, justicia social, libertad, propiedad privada

El miércoles pasado estuvo en la clase de Monográficos de Proyectos Eduardo Serrano.
Se mantuvo una charla-conversación muy interesante, donde destacó entre otros puntos la necesidad de entender el río como una entidad compleja, campo de virtualidades, y actante con el cual es posible negociar, porque tiene una potencia que es posible transducir (de muchas maneras).
Un pequeño ejemplo del campo de virtualidades que es éste río es la nube de tags que está resultando de este blog:

Olatz sugirió que la cuestión era diseñar una mesa redonda donde poder negociar con el río. Que el río podía tener rasgos parecidos a un díos (o diosa) griego y que nos podíamos imaginar una conversación con él (o ella).
La cuestión de este curso se plantea entonces en crear un marco de negociación con el río, en que se puedan transducir sus distintos lenguajes al humano y viceversa.
Aquí abajo algunas notas (totalmente incompletas) sobre la estupenda intervención de Eduardo Serrano.
TRADUCIR: es de lo que se trata el trabajo creativo del arquitecto, o más bien, de TRANSDUCCIONES, que es pasar de una cosa que tiene un estado, una naturaleza a otro/a.
La creatividad parte de algo totalmente ambígüo, siempre se destruye algo. Sinapsis. Cómo crear algo un vacío para crear algo. Cómo hacer del caos una opción creativa.
RÍO = agente verdaderamente ambígüo
[Lectura recomendada: “Pureza y peligro” de Mary Douglas] Los agentes impuros, peligrosos, son curiosamente creativos.
Habitantes: construyen el territorio a la vez que se construyen a sí mismos,
No establecer soluciones a problemas pre-establecidos, sino ofrecer herramientas para que la gente defina sus propios problemas y les de solución.
RÍO = frontera
Perspectiva de soberanía.
Y si pensamos que el río es el centro del territorio en lugar del límite, de una barrera…
RÍO = unión del espacio, lo que le da integridad.
RÍO = red higrográfica.
El límite entonces adopta otra forma, no es la línea que separa dos espacios de poder, sino la línea que conecta.
Límite-> lugar de encuentro y desencuentro.
En el S.XIX, el RÍO era espacio separador (por el poder) de cabezas grandes, cabezas pequeñas (la gente que vivía respectivamente al este y al oeste del río).
Pero también era entendido de otra forma: como carretera, como lugar de encuentro entre el campo y la ciudad.
En la práctica los que entienden esto bien son los niños. Los niños crecen (o crecían) en los lugares del peligro, lugares efímeros, ricos, vivos, fuera de vigilancia, etc.
El territorio nos está hablando, ya tiene potencia, nos está diciendo qué quiere ser.
Nuestra tarea es transducir esa potencia.
Pero como se encuentra en una situación de gran ambigüedad, la transducción puede ser muchas cosas, no una sóla y determinada…
Aunque no todas las cosas, puede ser muchas cosas, pero no todas.
Teoría del Actor-red: actantes no humanos imponen una ley negociada.
Hay toda una serie de negociaciones con ellos.
Tenemos que negociar con el RÍO.
RÍO = actante con el que negociar
RÍO = campo de virtualidades.
El río es muchas cosas, no es solamente el elemento físico, sino todo el entramado de relaciones, de la gente y de las cosas con el río.
Es el centro de un haz enorme de cosas imaginadas, pero que son realidad.
Hay que explorar otras dimensiones del río.
Relación de la gente con el río= material de proyecto.
Buceos en el incosciente colectivo (es lo que hace tan bien las estrategias de marketing).
Ver la virtualidad cultural que se compone con el río. Composición gente-río.
RÍO = herida: es una lectura hecha desde los poderes, y va encaminada a eliminar todas las demás lecturas.
¿Dónde acaba un río? ¿Hasta dónde llega su poder?
Fronteras: entidad muy potente, habitables, espacio de la inventiva.
El río nos desborda.
El río tiene varias caras, habla varios lenguajes, y es experto en ríos.
Muchos lenguajes, altamente articulados. La verdad es negociada.
No como el lenguaje técnico tradicional que transforma todo a su lenguaje, un sólo lenguaje que aplasta a los demás y se deja toda la multiplicidad fuera.
El hombre se ha convertido en un agente “natural”, es decir, un actante interviniente en la naturaleza, no se puede quitar lo humano y ya está.
El río siempre va a ser un territorio en conflicto, aunque lo pretendan estabilizar.
Pensamiento radical ó actitud coherente: negarse siempre a cerrar los problemas, crearlos. Abrir espacios de negociación.
Categories: Actividades emergentes · Guadalmedina · opinión
Etiquetado: actante, actor-red, ambigüedad, campo de virtualidades, caos, conectar, creatividad, desbordes, desencuentro, encuentro, frontera, habitantes, impuro, inconsciente colectivo, lenguajes, negociación, peligro, poder, potencia, río, sinapsis, territorio, traducir, transdución, vacío
Guadalmedina: río de la ciudad, POR JOSÉ DAMIÁN RUIZ SINOGA.
Artículo publicado en el Sur Digital, aquí.
POCOS como los malagueños para saber que la consabida frase «los ríos tienen sus escrituras debajo del brazo» es más real que el mismísimo Guadalmedina. Y por eso no es menos cierto que desde hace tiempo están buscándole soluciones al río, como si fuese él quien atenta contra la paz y sosiego de la vida cotidiana; precisamente el río de la ciudad. Como si los ocasionales desbordamientos de antaño o su cotidiana raquítica presencia en la ciudad obligasen a tomar decisiones políticas excluyentes, dado que, en definitiva, parece que en esta Málaga cosmopolita el Guadalmedina ya no cabe.
Según dicen algunos, pareciera que hablan de un tubo que lleva agua de vez en cuando, y dado que se trata de un caudal ocasional, esporádico, y para colmo de males, ocupa un espacio en el centro de la ciudad, por tanto espacio urbano, pues realizan una traslación social y lo convierten en «el río que divide la ciudad». De la misma manera que el Segura divide a Murcia, el Ebro a Zaragoza, el Sena a París, o el mismísimo Guadalquivir a Sevilla, y nos resulta bastante difícil imaginar la posibilidad de borrar estos ríos de sus cauces actuales, y digo sus cauces, porque todos ellos pasaban por allí antes de que fuesen colonizados por las diferentes expansiones urbanas. Nos referimos a un río, es decir, una masa de agua continental con un caudal más o menos continuo que fluye en su mayor parte sobre la superficie del suelo, pero que puede fluir bajo tierra en parte de su curso.
Nuevamente, un planteamiento recurrente, como las riadas, vuelve a tomar fuerza en la idea de actuar sobre el Guadalmedina. Políticos, gestores del territorio y medios de comunicación confluyen en la necesidad de actuar ya para que el Guadalmedina deje de convertirse, según algunos, en «la cicatriz» de Málaga. Es un problema urbanístico, social, territorial, ambiental, hidrológico e hidráulico, y obviamente a todos ellos hay que buscarle solución, pero salvaguardando estos dos últimos.
En esencia, se trata de actuar desde el punto de vista hidráulico en el cauce de un río, y justo en el tramo final, cuyo comportamiento dependerá de todo el sistema hidrológico que hay aguas arriba, de las características fisiográficas de la cuenca vertiente, así como de la pluviometría de la zona de afección. Es decir, un ecosistema fluvial, en el que dadas sus características pluviométricas -esporádicas, intensas y de corta duración- tiene un comportamiento hidrológico de respuesta inmediata a las precipitaciones que superan la capacidad de retención por parte de la vegetación y los suelos. En nuestro caso, y dado que está regulada gran parte de la cuenca por la presa de El Limonero, habría que incluir las aportaciones que suponen los posibles desagües de la misma. El origen del problema es hidrológico, la consecuencia es hidráulica y la percepción y el valor añadido son sociales y urbanísticos, y difícilmente pueden abordarse estos últimos sin previamente resolver los dos primeros. Todo ello, considerando que debe cumplirse, porque es preceptivo, la normativa derivada de la Directiva Marco del Agua, puesto que el cauce y las aguas subterráneas no son elementos ajenos al sistema hidrológico. Así pues, ojo con las alegrías y las propuestas de diseño de gabinete, porque el marco conceptual y normativo las pueden convertir en papel mojado a la primera de cambio, no sólo por el organismo de gestión de la cuenca, sino por la propia Unión Europea, a la que probablemente habrá que solicitarle fondos para la ejecución del proyecto final.
Quizá el tema no sea resolver «la ruptura urbana», la «cicatriz», o el río que «divide» mediante propuestas basadas en el cemento o asfalto, y bastante poco sostenibles, por cierto, sino en recuperar un ecosistema fluvial, degradado por el hombre, y convertir ese espacio en centro de referencia en vez de frontera. Pero para eso habrán de resolverse las cuestiones hidráulicas e hidrológicas.
Dado que el origen es hidrológico, su área de afección es toda la cuenca, y es necesario la realización de actuaciones hidrológicas que conduzcan a que el agua que llegue a la presa de El Limonero mejore sus características actuales en tiempo y forma, es decir, que tras un intenso evento pluviométrico en la cuenca circule más lenta, menos agresiva, con menor energía, en definitiva, con menor potencial erosivo, y más limpia, o sea, con menos aportes sólidos, que no son sino el resultado de la progresiva degradación de los suelos y la aparición de procesos de desertificación. Por cierto, un síndrome más del tan cacareado calentamiento global. La única receta válida para esto es la restauración hidrológico-forestal.
Dado que las consecuencias son hidráulicas, es necesario actuar con soluciones basadas en la hidráulica, ya sea en cauces naturales o artificiales. Siendo evidente que la construcción de la presa de El Limonero ha supuesto un importante control del riesgo de avenidas, no es menos cierto que tras su inauguración se ha vuelto a ver en determinadas circunstancias al río en su tramo urbano ‘de banda a banda’, con su caudal de avenida, básicamente porque han coincidido en el tiempo la necesidad de desaguar la presa y los aportes de los arroyos existentes aguas debajo de la misma, con una importante carga de aportes sólidos, es decir, de tierra. Volvemos a la cuestión hidrológica, puesto que hemos de conseguir que las aguas que necesariamente tengan que atravesar el cauce en su tramo final vayan más limpias y más lentas. En cualquier caso, siempre estamos ante un río de régimen típicamente mediterráneo, y, por tanto, de caudales de avenida poco predecibles. Algunas actuaciones hidráulicas en estos arroyos podrían ser de gran ayuda, pero necesariamente unidas a la solución hidrológica.
Una vez resueltas ambas cuestiones, una propuesta ambivalente que podría dotar a dicho espacio de un marcado carácter social y de ocio, y al tiempo garantizar el uso por parte del río ante eventos extremos de ’su cauce’, sin incremento de su vulnerabilidad actual, podría ser la creación de un parque fluvial, en el estricto sentido del término, esto es, parque en tanto que sin los actuales paredones que suponen el encauzamiento se recuperaría la conexión entre ambas márgenes, y fluvial porque mediante un sistema de bombeo y a muy bajo régimen de caudal podría circular el agua desde la presa hasta la desembocadura, con las pertinentes actuaciones hidráulicas, mejorando sensiblemente la calidad ambiental.
Esta puede ser la menos agresiva de todas las posibles, también la menos atractiva para determinados intereses urbanísticos y especulativos urbanos, pero sin duda es respetuosa tanto con los ciudadanos como con el propio río, y completamente financiable, dado que se inscribe en la estrategia comunitaria por parte de las instituciones europeas. Es sólo una propuesta, aunque parece claro que el tema ha dado y, por los diversos intereses que concita, seguirá dando muchas vueltas. En cualquier caso, bienvenidas las ideas imaginativas y la financiación, pero dentro de su marco normativo y conceptual.
Categories: Guadalmedina · opinión
Etiquetado: ciudad, Directiva Marco del Agua, Guadalmedina, hidráulica, Málaga, presa, propuestas, río, restauración hidrológico-forestal, sistema hidrológico

Eso es el Guadalmedina a su paso por la ciudad de Málaga: un lugar disputado entre la naturaleza y la artificialidad, y por lo tanto altamente controvertido e interesante.
Aquí se presenta un fragmento de la tesis doctoral de Eduardo Serrano, donde relata brevemente la genealogía controvertida del Guadalmedina, y cómo por sus características y sus atributos se trata de un espacio rebelde, donde las (que nosotr*s en el curso hemos denominado) actividades emergentes (quizá porque siempre están emergiendo, y nunca llegan a estabilizarse) han sido la constante durante mucho tiempo, al menos desde el S.XIX.


(…)
El cauce que escinde Málaga en dos partes desiguales, es mucho más que una barrera:
-
Guadalmedina, “río de la ciudad”; mejor sería decir río contra la ciudad, porque antes la ciudad se volvió contra el río; una exterioridad salvaje capaz de infringir tremendos daños al mismo centro urbano en sus periódicas riadas.
-
El resto del tiempo era un camino franco y anchuroso que permitía un fácil acceso a la ciudad y un itinerario alternativo para evitar el cruce de los pesados carros por las estrechas calles del centro, desde o hacia el puerto.
-
Socorrido espacio para eventos extraordinarios necesitados de mucha amplitud, como las carreras de caballos de la renovada feria del Corpus de 1857; ahí tuvo lugar parte de las actividades de la feria hasta que la riada de 1894 aconsejó su traslado [ALBUERA 1998: 72].
-
Espacio transicional, paradójicamente denso pues su anchura y situación lo hacen ideal para múltiples actividades muy cerca del centro mismo de la ciudad y de su puerto, destacando las que tienen una orientación económica y utilizado, sobre todo a partir de la llegada del ferrocarril hasta los muelles, por las clases bajas. Su generoso espacio permitía montar improvisados campamentos desde los que llevar las mercancías a los lugares del comercio o vender directamente allí; usado así mismo para realizar tratos de ganado, esquilar borregos, descanso de los bueyes, preparar pieles [ALBUERA 1998: 37; MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]; también lugar de trabajo para las lavanderas profesionales.
-
Vicente Martínez y Montes lo considera una calle más, pero se lamenta de que ahí es donde también van a parar animales muertos, donde se arrojan desperdicios y las gentes hacen sus necesidades, afectando la moral pública [MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]. Debido a la impunidad que proporciona un espacio tan amplio, es receptáculo de todo tipo de desechos, no sólo los propios de la vida doméstica, también los muy abundantes derivados del trasiego de animales y productos agrícolas.
-
Espléndido escenario para reyertas y desafíos; solar de desdichas, de encuentros e intercambios violentos, saldándose también ahí las cuentas pendientes de afrentas y de honores mancillados. Muy adecuado para las pedreas entre bandas rivales de niños que son tan frecuentes que se registran como escandalosa costumbre en los periódicos locales [ALBUERA 1998: 141].
-
Los barrios que a él se asoman no son precisamente los más elegantes de la ciudad, abundando las actividades generadoras de residuos, como los propios de la pesca y del puerto, hoyos para majar esparto, etc. Y también el espanto de los ajusticiamientos en Martiricos, en su parte norte.
Todo eso y su aspecto árido, descuidado, con permanente mal olor cerca del mar (por sus márgenes discurren las alcantarillas principales de la ciudad), hacen del cauce la antifachada de la ciudad, su parte trasera, literalmente su culo.
Pero el problema es que no es en absoluto un espacio alejado o periférico. De ahí el interés de recuperarlo como gran avenida norte-sur de la ciudad, operación siempre asociada, desde 1765 en el que Antonio Ramos la propuso, al desvío de las aguas fluviales a través de un canal que llegaría hasta la playa de San Andrés [MORALES FOLGUERA 1986b: 52 y 53]. Asignatura eternamente pendiente de todos los regidores de la ciudad, igual que su reconversión como lugar civilizado.
Como en el caso de los intersticios libres de propietario de los que habla Jean Robert, el cauce del río es utilizado para cantidad de elementos escasamente controlados en múltiples actividades; por ejemplo para estancias temporales, siempre en relación con actividades mercantiles: así las chozas para venta de fruta [MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]; pero ya en estos tiempos por todo hay que pedir permiso a la autoridad, lo cual se registra en los archivos municipales de Obras Públicas; por ejemplo, para instalar casetas de madera junto a la desembocadura, autorizadas siempre que no sean obras permanentes [AMM 1387/34, 1891; AMM 1388/91, 1892]; pero en 1894 es denegada una petición similar destinada a dar comidas a los obreros, debido al mencionado riesgo de avenida [AMM 1390/35], lo que es señal de su carácter cambiante y hasta traicionero.
Tres años después [AMM 1391/98] se contesta al nuevo solicitante que este permiso es asunto de la Junta de Obras del Puerto y de la autoridad de Marina; el sitio propuesto sería el mismo que el de la antigua herrería (sin duda se refiere a los restos de una fábrica, propiedad de Tomás Trigueros, que fueron objeto de un conflictivo expediente en 1872 [AMM 1278/10] en el que consta la intervención del Gobernador y del ayuntamiento); es decir, no dos, sino tres instituciones concurren con sus respectivas competencias en este espacio: el municipio, las autoridades portuarias y la Marina debido a su carácter altamente estratégico, civil y militar a la vez, y a su multifuncionalidad. A estas tres se añadirá en el siglo siguiente la autoridad específicamente competente en los cauces fluviales, la Confederación Hidrográfica. Curiosamente su carácter de espacio rebelde a toda apropiación provoca intentos de captura por parte de muchos poderes gubernativos, cada uno esgrimiendo títulos específicos de legitimidad para justificarlo.
Resumiendo, el Guadalmedina se presenta como un espacio franco pero sometido a la ocupación repentina, recurrente y catastrófica de lo que se entiende es su dueño original, que no cede fácilmente su posesión: la Naturaleza. Esta circunstancia obliga a que toda ocupación humana sea provisional y que la comunicación transversal entre las dos partes de la ciudad esté siempre en peligro: en 1907 una riada rebasa y rompe los paredones, arranca el puente de madera entre Puerta Nueva y calle Mármoles, chocando contra el de Santo Domingo, al que arrastra y cegando con los restos de ambos los arcos del puente de Tetuán, lo que provoca una enorme inundación [REINOSO 2002].
Este singular espacio propicia que también otro tipo de naturaleza irrumpa y provoque el caos: en 1900 el comandante de ingenieros reclama al ayuntamiento vigilancia para que cesen de liarse con cometas o cuerdas con piedras los cables telegráficos entren los cuarteles de Trinidad y Capuchinos [AMM 1395/185]. Finalmente lugar irremediablemente abierto, agujero en el espacio-tiempo urbano; por eso el preferido de los niños.
Eduardo Serrano Muñoz. Tesis doctoral “Territorios y Capitalismo“. Capítulo 2.Exteriores. Apartado 2.2.Fronteras. [p. 38-40]

Este artículo está bajo una
licencia de Creative Commons.
Fotos: http://www.acmal.org/general.html
Más fotos antíguas del Guadalmedina:
http://www.acmal.org/archivo_imagenes/RioGuadalmedina.pps
Categories: Actividades emergentes · Ecosistemas · Guadalmedina
Etiquetado: antifachada, artificialidad, caos, controversia, culo, espacio rebelde, espacio transicional, fronteras, Guadalmedina, naturaleza, ocupaciones temporales
Noviembre 15, 2007 · 2 Comments

Estos son extractos de un texto de presentación del Plan Especial Guadalmedina, elaborado por la Gerencia de Urbanismo de Málaga.
Aquí el texto entero.
No comments.
(…) El Plan Guadalmedina prevé resolver situación tan delicada mediante la construcción de un túnel de 11 kilómetros de longitud y unos 11 metros de diámetro que permitirá derivar directamente al mar las avenidas extraordinarias del Guadalmedina, haciéndolas desembocar en la zona del Peñon del Cuervo.
Una vez realizada esta obra, y también la de otro túnel, de menor dimensión, destinado a trasvasar 50m3/sg de agua del Guadalmedina hacia el embalse de La Viñuela, se podrá acometer el gran proyecto que desde el siglo XVI está llamado a ser el que más puede transformar el urbanismo de Málaga, y que consiste en embovedar el cauce a su paso por la ciudad, con la capacidad necesaria para las máximas avenidas que puedan aportar los arroyos que desembocan en el Guadalmedina abajo del Limonero.
(…) La liberación del cauce significará no sólo el que desaparezca la gran cicatriz que atraviesa la ciudad, sino también permitirá ganar valiosos espacios situados en ambas márgenes del río, conformándose así lo que está llamada a ser la gran avenida Norte-Sur de Málaga, que en realidad constituirá un gran eje verde que permitirá “coser” la trama urbana que hoy queda dividida por el árido cauce del río Guadalmedina.
(…) Con esta importantísima actuación Málaga podrá recuperar unos 300.000 metros cuadrados de terreno, y la superficie del cauce así liberada permitirá crear, con un adecuado tratamiento estético cuyo diseño podría nacer de un concurso internacional de ideas, un gran espacio para la convivencia ciudadana, que llegará a constituir la más importante operación urbanística de la historia de Málaga.
Categories: Guadalmedina
Etiquetado: Guadalmedina, operación urbanística, plan especial, túnel
Noviembre 12, 2007 · 4 Comments

Foto: Joel Gomes
Por la mañana la zona de Sierra Camarolos aparecía cubierta. Una boina de nubes cubría los picos más al oeste e incluso a esa hora, parecía que el día podía haber acabado en lluvia. Pero el sol tenia otra cosa pensada y desde primera hora se encargo en la tarea de disipar aquel pasajero aspecto otoñal del paisaje.
Llegamos a los pies de la sierra, donde domina la serie de retamas, jaras, candileras, lavandas y aulagas. En esta zona la perdida de suelo se hace bastante evidente y los efectos del pastoreo abusivo han conformado un paisaje vegetal en el que dominan las especies adaptadas a condiciones extremas de aridez y sequedad. Sólo las bolinas, que conforman tapices densos y redondeados nos dan una idea de que estamos en una zona donde el frío del invierno se deja sentir con fuerza al menos durante una parte importante del año. Aquí los trigueros, lavanderas, cogujadas son la nota predominante. Todas ellas especies de aves adaptadas a espacios abiertos y a zonas donde el la dominancia es del matorral bajo. Un par de tarabillas macho se han acercado al grupo y a los lejos en el aire puedo divisa