Entradas de Noviembre 2007

Guadalmedina: río de la ciudad

Noviembre 27, 2007 · Dejar un comentario

Guadalmedina: río de la ciudad, POR JOSÉ DAMIÁN RUIZ SINOGA.

Artículo publicado en el Sur Digital, aquí.

POCOS como los malagueños para saber que la consabida frase «los ríos tienen sus escrituras debajo del brazo» es más real que el mismísimo Guadalmedina. Y por eso no es menos cierto que desde hace tiempo están buscándole soluciones al río, como si fuese él quien atenta contra la paz y sosiego de la vida cotidiana; precisamente el río de la ciudad. Como si los ocasionales desbordamientos de antaño o su cotidiana raquítica presencia en la ciudad obligasen a tomar decisiones políticas excluyentes, dado que, en definitiva, parece que en esta Málaga cosmopolita el Guadalmedina ya no cabe.

Según dicen algunos, pareciera que hablan de un tubo que lleva agua de vez en cuando, y dado que se trata de un caudal ocasional, esporádico, y para colmo de males, ocupa un espacio en el centro de la ciudad, por tanto espacio urbano, pues realizan una traslación social y lo convierten en «el río que divide la ciudad». De la misma manera que el Segura divide a Murcia, el Ebro a Zaragoza, el Sena a París, o el mismísimo Guadalquivir a Sevilla, y nos resulta bastante difícil imaginar la posibilidad de borrar estos ríos de sus cauces actuales, y digo sus cauces, porque todos ellos pasaban por allí antes de que fuesen colonizados por las diferentes expansiones urbanas. Nos referimos a un río, es decir, una masa de agua continental con un caudal más o menos continuo que fluye en su mayor parte sobre la superficie del suelo, pero que puede fluir bajo tierra en parte de su curso.

Nuevamente, un planteamiento recurrente, como las riadas, vuelve a tomar fuerza en la idea de actuar sobre el Guadalmedina. Políticos, gestores del territorio y medios de comunicación confluyen en la necesidad de actuar ya para que el Guadalmedina deje de convertirse, según algunos, en «la cicatriz» de Málaga. Es un problema urbanístico, social, territorial, ambiental, hidrológico e hidráulico, y obviamente a todos ellos hay que buscarle solución, pero salvaguardando estos dos últimos.

En esencia, se trata de actuar desde el punto de vista hidráulico en el cauce de un río, y justo en el tramo final, cuyo comportamiento dependerá de todo el sistema hidrológico que hay aguas arriba, de las características fisiográficas de la cuenca vertiente, así como de la pluviometría de la zona de afección. Es decir, un ecosistema fluvial, en el que dadas sus características pluviométricas -esporádicas, intensas y de corta duración- tiene un comportamiento hidrológico de respuesta inmediata a las precipitaciones que superan la capacidad de retención por parte de la vegetación y los suelos. En nuestro caso, y dado que está regulada gran parte de la cuenca por la presa de El Limonero, habría que incluir las aportaciones que suponen los posibles desagües de la misma. El origen del problema es hidrológico, la consecuencia es hidráulica y la percepción y el valor añadido son sociales y urbanísticos, y difícilmente pueden abordarse estos últimos sin previamente resolver los dos primeros. Todo ello, considerando que debe cumplirse, porque es preceptivo, la normativa derivada de la Directiva Marco del Agua, puesto que el cauce y las aguas subterráneas no son elementos ajenos al sistema hidrológico. Así pues, ojo con las alegrías y las propuestas de diseño de gabinete, porque el marco conceptual y normativo las pueden convertir en papel mojado a la primera de cambio, no sólo por el organismo de gestión de la cuenca, sino por la propia Unión Europea, a la que probablemente habrá que solicitarle fondos para la ejecución del proyecto final.

Quizá el tema no sea resolver «la ruptura urbana», la «cicatriz», o el río que «divide» mediante propuestas basadas en el cemento o asfalto, y bastante poco sostenibles, por cierto, sino en recuperar un ecosistema fluvial, degradado por el hombre, y convertir ese espacio en centro de referencia en vez de frontera. Pero para eso habrán de resolverse las cuestiones hidráulicas e hidrológicas.

Dado que el origen es hidrológico, su área de afección es toda la cuenca, y es necesario la realización de actuaciones hidrológicas que conduzcan a que el agua que llegue a la presa de El Limonero mejore sus características actuales en tiempo y forma, es decir, que tras un intenso evento pluviométrico en la cuenca circule más lenta, menos agresiva, con menor energía, en definitiva, con menor potencial erosivo, y más limpia, o sea, con menos aportes sólidos, que no son sino el resultado de la progresiva degradación de los suelos y la aparición de procesos de desertificación. Por cierto, un síndrome más del tan cacareado calentamiento global. La única receta válida para esto es la restauración hidrológico-forestal.

Dado que las consecuencias son hidráulicas, es necesario actuar con soluciones basadas en la hidráulica, ya sea en cauces naturales o artificiales. Siendo evidente que la construcción de la presa de El Limonero ha supuesto un importante control del riesgo de avenidas, no es menos cierto que tras su inauguración se ha vuelto a ver en determinadas circunstancias al río en su tramo urbano ‘de banda a banda’, con su caudal de avenida, básicamente porque han coincidido en el tiempo la necesidad de desaguar la presa y los aportes de los arroyos existentes aguas debajo de la misma, con una importante carga de aportes sólidos, es decir, de tierra. Volvemos a la cuestión hidrológica, puesto que hemos de conseguir que las aguas que necesariamente tengan que atravesar el cauce en su tramo final vayan más limpias y más lentas. En cualquier caso, siempre estamos ante un río de régimen típicamente mediterráneo, y, por tanto, de caudales de avenida poco predecibles. Algunas actuaciones hidráulicas en estos arroyos podrían ser de gran ayuda, pero necesariamente unidas a la solución hidrológica.

Una vez resueltas ambas cuestiones, una propuesta ambivalente que podría dotar a dicho espacio de un marcado carácter social y de ocio, y al tiempo garantizar el uso por parte del río ante eventos extremos de ’su cauce’, sin incremento de su vulnerabilidad actual, podría ser la creación de un parque fluvial, en el estricto sentido del término, esto es, parque en tanto que sin los actuales paredones que suponen el encauzamiento se recuperaría la conexión entre ambas márgenes, y fluvial porque mediante un sistema de bombeo y a muy bajo régimen de caudal podría circular el agua desde la presa hasta la desembocadura, con las pertinentes actuaciones hidráulicas, mejorando sensiblemente la calidad ambiental.

Esta puede ser la menos agresiva de todas las posibles, también la menos atractiva para determinados intereses urbanísticos y especulativos urbanos, pero sin duda es respetuosa tanto con los ciudadanos como con el propio río, y completamente financiable, dado que se inscribe en la estrategia comunitaria por parte de las instituciones europeas. Es sólo una propuesta, aunque parece claro que el tema ha dado y, por los diversos intereses que concita, seguirá dando muchas vueltas. En cualquier caso, bienvenidas las ideas imaginativas y la financiación, pero dentro de su marco normativo y conceptual.

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Un lugar disputado entre la naturaleza y lo artificial

Noviembre 22, 2007 · Dejar un comentario

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Eso es el Guadalmedina a su paso por la ciudad de Málaga: un lugar disputado entre la naturaleza y la artificialidad, y por lo tanto altamente controvertido e interesante.

Aquí se presenta un fragmento de la tesis doctoral de Eduardo Serrano, donde relata brevemente la genealogía controvertida del Guadalmedina, y cómo por sus características y sus atributos se trata de un espacio rebelde, donde las (que nosotr*s en el curso hemos denominado) actividades emergentes (quizá porque siempre están emergiendo, y nunca llegan a estabilizarse) han sido la constante durante mucho tiempo, al menos desde el S.XIX.


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(…)

El cauce que escinde Málaga en dos partes desiguales, es mucho más que una barrera:

 

  • Guadalmedina, “río de la ciudad”; mejor sería decir río contra la ciudad, porque antes la ciudad se volvió contra el río; una exterioridad salvaje capaz de infringir tremendos daños al mismo centro urbano en sus periódicas riadas.

  • El resto del tiempo era un camino franco y anchuroso que permitía un fácil acceso a la ciudad y un itinerario alternativo para evitar el cruce de los pesados carros por las estrechas calles del centro, desde o hacia el puerto.

  • Socorrido espacio para eventos extraordinarios necesitados de mucha amplitud, como las carreras de caballos de la renovada feria del Corpus de 1857; ahí tuvo lugar parte de las actividades de la feria hasta que la riada de 1894 aconsejó su traslado [ALBUERA 1998: 72].

  • Espacio transicional, paradójicamente denso pues su anchura y situación lo hacen ideal para múltiples actividades muy cerca del centro mismo de la ciudad y de su puerto, destacando las que tienen una orientación económica y utilizado, sobre todo a partir de la llegada del ferrocarril hasta los muelles, por las clases bajas. Su generoso espacio permitía montar improvisados campamentos desde los que llevar las mercancías a los lugares del comercio o vender directamente allí; usado así mismo para realizar tratos de ganado, esquilar borregos, descanso de los bueyes, preparar pieles [ALBUERA 1998: 37; MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]; también lugar de trabajo para las lavanderas profesionales.

  • Vicente Martínez y Montes lo considera una calle más, pero se lamenta de que ahí es donde también van a parar animales muertos, donde se arrojan desperdicios y las gentes hacen sus necesidades, afectando la moral pública [MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]. Debido a la impunidad que proporciona un espacio tan amplio, es receptáculo de todo tipo de desechos, no sólo los propios de la vida doméstica, también los muy abundantes derivados del trasiego de animales y productos agrícolas.

  • Espléndido escenario para reyertas y desafíos; solar de desdichas, de encuentros e intercambios violentos, saldándose también ahí las cuentas pendientes de afrentas y de honores mancillados. Muy adecuado para las pedreas entre bandas rivales de niños que son tan frecuentes que se registran como escandalosa costumbre en los periódicos locales [ALBUERA 1998: 141].

  • Los barrios que a él se asoman no son precisamente los más elegantes de la ciudad, abundando las actividades generadoras de residuos, como los propios de la pesca y del puerto, hoyos para majar esparto, etc. Y también el espanto de los ajusticiamientos en Martiricos, en su parte norte.

Todo eso y su aspecto árido, descuidado, con permanente mal olor cerca del mar (por sus márgenes discurren las alcantarillas principales de la ciudad), hacen del cauce la antifachada de la ciudad, su parte trasera, literalmente su culo.

 

Pero el problema es que no es en absoluto un espacio alejado o periférico. De ahí el interés de recuperarlo como gran avenida norte-sur de la ciudad, operación siempre asociada, desde 1765 en el que Antonio Ramos la propuso, al desvío de las aguas fluviales a través de un canal que llegaría hasta la playa de San Andrés [MORALES FOLGUERA 1986b: 52 y 53]. Asignatura eternamente pendiente de todos los regidores de la ciudad, igual que su reconversión como lugar civilizado.

 

Como en el caso de los intersticios libres de propietario de los que habla Jean Robert, el cauce del río es utilizado para cantidad de elementos escasamente controlados en múltiples actividades; por ejemplo para estancias temporales, siempre en relación con actividades mercantiles: así las chozas para venta de fruta [MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]; pero ya en estos tiempos por todo hay que pedir permiso a la autoridad, lo cual se registra en los archivos municipales de Obras Públicas; por ejemplo, para instalar casetas de madera junto a la desembocadura, autorizadas siempre que no sean obras permanentes [AMM 1387/34, 1891; AMM 1388/91, 1892]; pero en 1894 es denegada una petición similar destinada a dar comidas a los obreros, debido al mencionado riesgo de avenida [AMM 1390/35], lo que es señal de su carácter cambiante y hasta traicionero.

 

Tres años después [AMM 1391/98] se contesta al nuevo solicitante que este permiso es asunto de la Junta de Obras del Puerto y de la autoridad de Marina; el sitio propuesto sería el mismo que el de la antigua herrería (sin duda se refiere a los restos de una fábrica, propiedad de Tomás Trigueros, que fueron objeto de un conflictivo expediente en 1872 [AMM 1278/10] en el que consta la intervención del Gobernador y del ayuntamiento); es decir, no dos, sino tres instituciones concurren con sus respectivas competencias en este espacio: el municipio, las autoridades portuarias y la Marina debido a su carácter altamente estratégico, civil y militar a la vez, y a su multifuncionalidad. A estas tres se añadirá en el siglo siguiente la autoridad específicamente competente en los cauces fluviales, la Confederación Hidrográfica. Curiosamente su carácter de espacio rebelde a toda apropiación provoca intentos de captura por parte de muchos poderes gubernativos, cada uno esgrimiendo títulos específicos de legitimidad para justificarlo.

 

 

Resumiendo, el Guadalmedina se presenta como un espacio franco pero sometido a la ocupación repentina, recurrente y catastrófica de lo que se entiende es su dueño original, que no cede fácilmente su posesión: la Naturaleza. Esta circunstancia obliga a que toda ocupación humana sea provisional y que la comunicación transversal entre las dos partes de la ciudad esté siempre en peligro: en 1907 una riada rebasa y rompe los paredones, arranca el puente de madera entre Puerta Nueva y calle Mármoles, chocando contra el de Santo Domingo, al que arrastra y cegando con los restos de ambos los arcos del puente de Tetuán, lo que provoca una enorme inundación [REINOSO 2002].

 

Este singular espacio propicia que también otro tipo de naturaleza irrumpa y provoque el caos: en 1900 el comandante de ingenieros reclama al ayuntamiento vigilancia para que cesen de liarse con cometas o cuerdas con piedras los cables telegráficos entren los cuarteles de Trinidad y Capuchinos [AMM 1395/185]. Finalmente lugar irremediablemente abierto, agujero en el espacio-tiempo urbano; por eso el preferido de los niños.

 

 

 

 

 

Eduardo Serrano Muñoz. Tesis doctoral “Territorios y Capitalismo“. Capítulo 2.Exteriores. Apartado 2.2.Fronteras. [p. 38-40]




Este artículo está bajo una
licencia de Creative Commons.

 

Fotos: http://www.acmal.org/general.html

Más fotos antíguas del Guadalmedina:

http://www.acmal.org/archivo_imagenes/RioGuadalmedina.pps

 

 

 

Categorías: Actividades emergentes · Ecosistemas · Guadalmedina
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Plan Especial Guadalmedina, ó cómo liberar un cauce puede significar encerrarlo en un tubo de hormigón, ó cómo para ser ciudad cultural en el 2016 lo que hay que hacer es la “la más importante operación urbanística de la historia de Málaga”

Noviembre 15, 2007 · 7 comentarios

plan especial guadalmedina

Estos son extractos de un texto de presentación del Plan Especial Guadalmedina, elaborado por la Gerencia de Urbanismo de Málaga.

Aquí el texto entero.

No comments.

 

(…) El Plan Guadalmedina prevé resolver situación tan delicada mediante la construcción de un túnel de 11 kilómetros de longitud y unos 11 metros de diámetro que permitirá derivar directamente al mar las avenidas extraordinarias del Guadalmedina, haciéndolas desembocar en la zona del Peñon del Cuervo.

Una vez realizada esta obra, y también la de otro túnel, de menor dimensión, destinado a trasvasar 50m3/sg de agua del Guadalmedina hacia el embalse de La Viñuela, se podrá acometer el gran proyecto que desde el siglo XVI está llamado a ser el que más puede transformar el urbanismo de Málaga, y que consiste en embovedar el cauce a su paso por la ciudad, con la capacidad necesaria para las máximas avenidas que puedan aportar los arroyos que desembocan en el Guadalmedina abajo del Limonero.

(…) La liberación del cauce significará no sólo el que desaparezca la gran cicatriz que atraviesa la ciudad, sino también permitirá ganar valiosos espacios situados en ambas márgenes del río, conformándose así lo que está llamada a ser la gran avenida Norte-Sur de Málaga, que en realidad constituirá un gran eje verde que permitirá “coser” la trama urbana que hoy queda dividida por el árido cauce del río Guadalmedina.

(…) Con esta importantísima actuación Málaga podrá recuperar unos 300.000 metros cuadrados de terreno, y la superficie del cauce así liberada permitirá crear, con un adecuado tratamiento estético cuyo diseño podría nacer de un concurso internacional de ideas, un gran espacio para la convivencia ciudadana, que llegará a constituir la más importante operación urbanística de la historia de Málaga.

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Libreta de campo de la primera excursión

Noviembre 12, 2007 · 4 comentarios

Foto01 de la primera excursión al nacimiento del r�o Guadalmedina

Foto: Joel Gomes

Por la mañana la zona de Sierra Camarolos aparecía cubierta. Una boina de nubes cubría los picos más al oeste e incluso a esa hora, parecía que el día podía haber acabado en lluvia. Pero el sol tenia otra cosa pensada y desde primera hora se encargo en la tarea de disipar aquel pasajero aspecto otoñal del paisaje.

Llegamos a los pies de la sierra, donde domina la serie de retamas, jaras, candileras, lavandas y aulagas. En esta zona la perdida de suelo se hace bastante evidente y los efectos del pastoreo abusivo han conformado un paisaje vegetal en el que dominan las especies adaptadas a condiciones extremas de aridez y sequedad. Sólo las bolinas, que conforman tapices densos y redondeados nos dan una idea de que estamos en una zona donde el frío del invierno se deja sentir con fuerza al menos durante una parte importante del año. Aquí los trigueros, lavanderas, cogujadas son la nota predominante. Todas ellas especies de aves adaptadas a espacios abiertos y a zonas donde el la dominancia es del matorral bajo. Un par de tarabillas macho se han acercado al grupo y a los lejos en el aire puedo divisar un nutrido bando de aviones roqueros. Estamos en el termomediterraeno…. Al fondo las bandas de chovas planean por los cortados de la sierra, pero esas “alturas” aun nos quedan lejos.

Conforme ascendemos y nos acercamos al bosque que forman el coscojal y encinar van apareciendo los primeros majuelos, el suelo se empieza a alfombrar con gramíneas que junto con las jaras forman pequeños tapices que sirven de guardería a las coscojas. La vegetación se empeña en volver a ocupar el sitio que le arrebataron, y lo hace lentamente, pero con una tenacidad a prueba de bombas. En esta época del año el suelo debería estar tapizado de verde , sobre todo de geófitos que empiezan su ciclo anual después de las primeras lluvias, pero el agua que ha caído este año ha sido insuficiente para arrancar el letargo de los bulbos y sólo percibimos en el suelo algunos pequeños ejemplares de asfódelos o las largas varas de las cebollas albarranas de cuando en cuando. Estamos en los dominios de las insectívoras: tarabillas por casi cualquier rama, currucas cabecinegras, alguna rabilarga (la escucho cantar pero me resulta imposible saber donde anda) y comienzan a aparecer los primeros colirrojos. Mientras les cuento a mis compañeros de salida campestre cosas sobre coscojas, un cernícalo nos sorprende con sus habilidades y me demuestra una vez mas, que una imagen en el campo, vale mucho más que mil palabras.

Poco a poco el estrato degradado de matorral va desapareciendo y el bosque de encinas empieza a mostrarnos todo su vigor. Estamos a unos 1000 metros de altura y la dominancia ya es absoluta de las quercineas (encinas) y todo su bosquete asociado. Enfrente, Sierra Prieta nos muestra el bosquete de encina, majuelo y quejigo y a los bordes del cauce seco del Guadalmedina empiezan a aparecer los durillos, las hiedras que cuelgan de las heridas de las rocas , la rosa canina y los aladiernos. El suelo tiene una buena capa orgánica y el cambio de altura y orientación de la ladera hacen que la disponibilidad de agua sea mayor, así que se empiezan a generalizar los majuelos y en esta zona el matorral que acompaña al bosque es mas pujante y presenta un verde mas lozano. Sin embargo, sigue habiendo pistas por todo el bosque de la falta de lluvias : hay mucha menor cantidad de plantas como el ombligo de venus, o los candilitos, de ciclo anual que deberían estar tapizando el campo y las rocas y solo aparecen concentradas en lugares muy concretos. Después de la primera pendiente fuerte llegamos a la nava de los pilones. Ante nosotros el inmenso cortado calizo de Camarolos nos da la bienvenida. A la derecha , las condiciones de humedad y orientación crean el hábitat ideal para un bosque húmedo de quercíneas, sobre todo encinas y quejigos que cubren como una manta verde la cara norte de Sierra Prieta. Estamos a unos 1.100 metros y lo que nos encontramos es un bosque mas propio de condiciones del norte de España. El territorio, plegándose y elevándose crea condiciones más propias de otras latitudes, aquí en el sur y la vegetación hace el resto de la puesta en escena de esta simulación de “otros paisajes”. No hemos necesitado ni siquiera una hora de camino para llegar al norte vegetal. Dentro del bosque las hiedras, los durillos, la zarzaparrilla crean un decorado que nos rememora climas tropicales, la humedad llena de musgo y líquenes los troncos de los árboles y el suelo ha adquirido una coloración marrón negruzca que pone de relieve la riqueza orgánica del mismo. También aquí notamos la falta de humedad de este año : hay poco musgo en el suelo , prácticamente ningún helecho (ni de ciclo anual ni de ciclo largo) y los líquenes de los troncos están completamente secos. En esta zona el dominio es de los colirrojos, los petirrojos que llegaron del norte hace meses, las chovas , alguna bisbita pratense en la nava, bandos de bisbitas comunes entre las que veo alguna campestre, muchos mirlos, más de uno capiblanco y zorzales que salen despavoridos al paso de la comitiva (comunes y alirrojos). Eso si, sobre nosotros ya han pasado un nutrido grupo de buitres camino de los muladares de la zona de Campillos y Antequera.

Seguimos caminando y atravesamos el prado de gramíneas de la nava. En esta zona la característica más relevante es la ausencia de arbolado. Eso y que la pradera, que constituye un colchón encharcado de donde el agua se filtra poco a poco al cauce del río, esta completamente seca, tanto que aun siendo noviembre queda una importante cantidad de cardo seco entre los espadones de la hierba. Al final de la nava aparecen los primeros arrendajos que huyen hacia el bosque de quejigos, donde aun están aprovechando las bellotas que quedan en el suelo. Pinzones comunes, reales, mitos, carboneros garrapinos, bisbitas, acentor, colirrojos, petirrojos, zorzales… todo el vallecito esta lleno de pájaros, algunos de los cuales nos siguen para cazar los pequeños saltamontes e insectos que levantamos a nuestro paso. Tiene gracia, a sus ojos, somos casi como ganado o al menos, tenemos el mismo efecto.

Estamos llegando casi a los 1.200 metros y ante nosotros, al final de la nava se nos presenta la subida al cerro. Desde abajo es fácil ver como en torno a los 1.300 metros de altura los árboles desaparecen de golpe. A esa altura las condiciones de frío del invierno son extremas y solo algunos quejigos aislados se resisten a darse por vencidos. Conforme ascendemos la vegetación cambia de forma radical. Las ultimas plantas se refugian en los huecos que horada el agua en la roca caliza, y las que se exponen a la intemperie empiezan a presentar adaptaciones al frío extremo : pelosidades abundantes, hojas gruesas que forman matas compactas, formas redondeadas y almohadilladas para retener el agua y el calor…. estamos en pleno clima alpino. Al llegar a las rocas ya solo el durillo y alguna enredadera escondida en la roca nos recuerda los paisajes vegetales por los que hemos pasado. A 1.400 metros de altura ya hemos recorrido en un par de horas el paisaje vegetal que transiciona desde el clima semi-desertico a las cumbres donde el frío es la principal restricción. Resulta increíble tal cantidad de diversidad en tan poco espacio. Resulta increíble como la vida ha respondido a la diversidad del territorio adaptándose a cada pequeño cambio de las variables de las que depende. Y como esa vida es también capaz de cambiar las condiciones para adaptarlas a sus necesidades. Cuanta emergencia por todos lados.

Volvemos por el prado donde serpea un regato pequeño y seco que un poco mas abajo tendrá nombre y se llamará Guadalmedina (aunque no lleve agua). Me quedo con otras dos observaciones : la falta de agua en el sur este año empieza a ser preocupante, sobre todo porque se añada a otros tres años previos con lluvias escasas. Y el bosque, incluso en zonas que ha resistido hasta ahora bien esa escasez lo esta empezando a notar. Las praderas que almacenan durante el verano el agua del deshielo y la vierten poco a poco al cauce del río, también estan secas y eso no es muy normal. Mientras pienso esto atravieso una mar de colores verdes, amarillos, marrones y rojos que me hacen pensar en el destrozo que podemos llegar a hacer si es cierto que estas condiciones raras son en parte, responsabilidad nuestra. Segunda reflexión : no ha habido ninguna baja. Como la cosa siga así , el nivel de las excursiones con mi amigo José María y alumnos nos va llevar un año al Himalaya…. en fin, todo se andará.

Categorías: Ecosistemas · Guadalmedina · Trabajo de campo
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Lujazo de Articulo

Noviembre 8, 2007 · 1 comentario

En gramática, prótesis es el metaplasmo que consiste en extender una palabra aumentando los sonidos que figuran al principio en algún o algunos elementos más. Por ejemplo, amoto en vez de moto.

http://es.wikipedia.org/wiki/Pr%C3%B3tesis

El articulo me parece un autentico lujazo, la verdad… No puedo evitar daros un pelín el coñazo con algunas ideas y reflexiones que me han asaltado de golpe…

Creo que ese es un buen punto de partida el camino, crear una prótesis para definir esta idea de río… porque la idea me parece una maravilla y creo que no tiene nombre hasta ahora. Biodiversidad Ecológica + Biodiversidad Urbana = Mas Diversidad del conjunto. Además, creo que la metodología de comprender los procesos de los que las estructuras ecológicas (Ecosistemas) son la expresión va a ser una buena idea porque debajo de la estructura que representa la realidad urbana (Ecosistemas Urbanos) seguro que también hay procesos y seguro que ambos se parecen mucho. Si conseguimos identificar algunos, seguro que nos salen un montón de ideas y propuestas de simbiosis entre una ciudad y su río.

Estoy convencido que si al dibujar una cartografía del río somos capaces de añadir a las capas naturales las urbanas y sociales tendremos una herramienta que nos ayudará a hacer propuestas encaminadas a por ejemplo, restaurar y desmaterializar de una lado las fronteras entre lo natural y urbano que impiden el trasiego de información ( y que por tanto, están enfermas) creando nuevas conexiones que impliquen conectividad, comunicación y simbiosis.

Categorías: Guadalmedina
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Ciudad incubadora de diversidad + ¿arquitectos = prótesis de un río?

Noviembre 8, 2007 · Dejar un comentario

Este es un artículo de Andrés Jaque publicado junto a otros dos en El País.com, como una serie de reflexiones sobre la ciudad de Madrid.

Me parece bastante sugerente para pensar cómo multiplicar la diversidad de la ciudad en ciertos lugares especiales, como por ejemplo el paso del río, ya que los ríos además hacen precisamente eso (incubar gran cantidad de biodiversidad) a lo largo de todo su recorrido.

¿Podemos actúar los arquitectos y demás planeadores de la ciudad como una condición prostética del RÍO, ayudándole a seguir con su devastadora biodiversidad, esta vez incluyendo en los ecosistemas y en sus conexiones nuevos estratos humanos y tecnológicos a su paso por la urbe? (…)

Proponemos una ciudad parlamento, incubadora de las diferencias y de garantías de ciudadanía y conservación del patrimonio medioambiental (humano y no humano). Las urbes democráticas y resilientes tendrían cuatro principios:

1. Incubadora de diversidad.

Si durante el siglo XX se pensó que la ciudad era el punto de origen de los problemas medioambientales, ahora nos damos cuenta de que puede llegar a convertirse en una incubadora de diversidad: Por su capacidad para acumular agua reutilizada (por ejemplo acumular 200 litros de agua de ducha por persona y día). Su capacidad para producir materia orgánica (al menos 300 gramos de residuos orgánicos por persona y día). La posibilidad de convertir las superficies construidas en áreas de cultivo y de producción de energías alternativas. La capacidad de acumular gran número de personas informadas dispuestas a instalar en el día a día preocupaciones públicas de respeto a las minorías y vigilancia del medioambiente.

La ciudad puede ser una máquina para generar condiciones higrotérmicas propicias para incrementar la variedad de especies vegetales, insectos y animales asociados. También para crear condiciones de interacción que permita crear convivencias multiculturales, que generen ciudadanos habituados a gestionar y convivir con la controversia y la transculturalidad.

2. Ciudad concentrada, en una red de nodos ecológicos.

El crecimiento tendría que ser densificante, construido sobre lo existente. Que en lugar de ocupar el suelo, agotando recursos de difícil recuperación, minimice los recursos energéticos destinados al transporte de personas y mercancías. Una ciudad integrada en una red de ciudades nodo de tamaño medio (entre 1 y 2 millones de habitantes) que se conviertan en vigilantes ecológicos e incubadoras de la biodiversidad de los territorios entre ellas.

3. El espacio público, punto de paso obligado.

Proponemos una ciudad densa en interacciones. Con espacios públicos equipados. Que garanticen la redistribución social de las herramientas culturales, deportivas, sanitarias y lúdicas. Un espacio público con capacidad para convertirse en punto de paso obligado del día a día de los individuos y grupos que forman la ciudad. Y un espacio público dotado de corredores inaccesibles a humanos, que conviertan a la ciudad en recorrido de las comunidades animales.

4. Elevación del rango tecnológico, operarios con oportunidades de formación.

Pensar la ciudad no es sólo pensar en los que la utilizan, también son ciudadanos quienes trabajan construyéndola. Hay que elevar el rango tecnológico de la edificación madrileña con una construcción ligera e industrializada, que mejore las condiciones de seguridad en el trabajo y reduzca los accidentes. Una construcción que inserte a los trabajadores de la construcción en programas de formación continua y que erradique la subcontratación de la subcontratación y las horas extras.

Andrés Jaque en ElPais.com vía Maria.

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PREPARÁNDOSE PARA LA EXCURSIÓN (V)

Noviembre 7, 2007 · Dejar un comentario

SIERRA DE CAMAROLOS

Imagen que cazada el pasado sábado, en plena sierra de Camarolos, Málaga

jm

Categorías: Guadalmedina
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Preparando (los cuerpos) para la Primera Excursion (IV)

Noviembre 6, 2007 · Dejar un comentario

subida-al-guadalmedina-2.jpg

Buenas

Pues esto es mas o menos lo que hay. Conste que si la cabra tira al monte no os haceis una idea lo que hace un profesor cabra, aunque el otro dia mas bien quedamos en que es un ciudadano “no cientifico” “no academico” ecotónico. Ya os enterareis de que va la cosa cuando recibais al amigo Paco Puche, y sobre todo cuando subais al monte. La imagen cuenta mas o menos por donde discurren los senderos por los que nos torturaremos el proximo Sabado. Eso sí, os garantizo sorpresas tales como ver bosquetes propios de las zonas humedas del norte aqui enclavados en pleno sur de Europa… y si el dia no va mal y no hay mucho cazador fastidiando en el entorno seguro que tendremos visitas del halcon peregrino…

Como sabeis la excursion lleva incluido en el “precio” dos opciones : “Subida tortuosa“, en la que se puede uno quedar haciendo el remolon en la zona de los pilones de la nava, mas o menos a la mitad del recorrido, o “Tortura Total” dedicada a nuestro querido Jose Maria Romero que no paró de dar la lata el otro dia con la frase ….” yo estoy como nuevo quiero subir arriba del todo….” a esta segunda opcion puede apuntarse todo aquel que tenga ganas de subir monte o ver a un profesor con la lengua fuera clamando piedad ;-)

Juan Antonio “la cabra”

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Preparando(se) para la primera excursión… (III)

Noviembre 6, 2007 · Dejar un comentario

recorrido.jpg

Recorrido Total , incluidos los 2 kilómetros desde la Carretera : 7 kms, si el autobús nos lleva a la zona de la que partimos el otro día , serán 5 kilómetros.

 

Los pilones de la Nava es la zona en la que puede quedarse el contingente menos avezado, y el resto podríamos atacar el cerro de la Cruz desde la zona de la nava, bordeando el cauce.

 

by: Juan Antonio Gómez

temblad, estudiantes, temblad….

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Preparando(se) para la primera excursión… (II)

Noviembre 5, 2007 · Dejar un comentario

helleborus.jpg

- La sierra del nacimiento del río Guadalmedina es la Sierra de Camarolo.

- Es imprescindible un calzado apropiado para la excursión, o al menos unos buenos tenis. También gorra para los que tengan la piel clara o sean muy giris (es decir: Erasmus). La ropa que sea muy cómoda. Y algo de abrigo. Si el día fuese lluvioso, impermeable y muda de calcetines.

- Es deseable para los que lleven una vida en extremo sedentaria que hagan estos días unos cuantos cientos de metros cada día (mejor si es cuesta arriba y cuesta abajo). Hay que recordar que a la altura que vamos a subir 1.400m, y sin caminos, entre cuestas de tierra y piedras, las ambulancias no llegan para recoger a nadie, por muy senorita/o que sea una/o.

- Cada una/o deberá llevar comida y bebida propias. Y fruta para el mal de montaña.

- Es bueno pertrecharse de libretas de apuntes, máquinas de fotos, vídeo, mp3, prismáticos, navajaspara cazar lo que haga falta (las escopetas es posible que pasen desapercibidas comprobado el despliegue armamentístico de ayer).

 

Y como respuesta o defensa (aunque yo no la haya seleccionado):

- En la foto nada más que aparecen tías -es decir: estudiantes femeninas- porque seguramente era el paisaje más atractivo que se podía observar en ese momento (junto al río Ojén). Pero no hay que preocuparse, no hay dos excursiones iguales.

 

Aclaración científica y muy apropiada de Juan Antonio Gómez (que esperemos se recupere de su faringitis y nos pueda guiar sin problemas el próximo sábado):

- “Esta era la (planta) que vimos (ayer) entre los ramajes de Rosal Canino y que no recordaba, el Heleboro Foetidus.

 

Es bonita, y tiene cierto parecido a la “maría” ¿no?

jmromero

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Preparando la primera excursión…

Noviembre 4, 2007 · 1 comentario

Foto: Clase en el Alcornocal de Elviria. Marbella 16/11/06

El sábado 10 de noviembre está programada la primera excursión del curso lectivo al nacimiento del río Guadalmedina, que parece ser, por las últimas informaciones al respecto, que es un río, y que es posible, que como todo río, tenga nacimiento, curso y desembocadura.

¿Qué nos llevamos a esta deriva por la naturaleza? ¿Cantimplora? ¿Libreta de campo? ¿Cámara de fotos? ¿Grabadora mp3? …..

Reseña de JMRomero, pre-preparación de la excursión, 04-Nov-07

Esta mañana estuve -estuvimos- de excursión para preparar la del sábado próximo día 10. Quedamos muy pronto (8,15 horas; desconocía que un domingo a esa hora las calles estuviesen puestas).

Me guiaban Juan Antonio Gómez (nuestro biólogo aficionado) y Paco Puche (ecologista radical). Juan Antonio estaba hecho una pena. Una mezcla de resaca de sábado noche y principio de enfermedad. Después de tomarnos un necesario café nos fuimos para el nacimiento del río Guadalmedina (1.400m de altura). Os habría gustado. Os gustará.

El día además ha sido espectacular: luz intensa y sol agradable (se iba bien en simple camiseta). A Juan Antonio empezó a cambiársele la cara. A más altura, mejor cara. La cabra, que siempre tira para el monte.

Ha sido una subida constante por sendero de campo, pero suave, durante más o menos un par de horas entre retamas, bosque de encinas, chaparros, majuelos, rosales silvestres, petirrojos (ingleses), buitres, las primeras cascadas del río (secas), roquedos, farallones e inmensas cortadas de caliza… y el mar Mediterráneo al fondo brillando como un gran espejo, que deslumbraba, aunque estuviese a más de treinta o cuarenta kilómetros de distancia. Desde lo alto del circo del nacimiento la mirada abarca más de media provincia de Málaga. El sábado que viene le he prometido a Juan Antonio que voy a subir a todo lo alto de la sierra (una hora más de subida), para ver el otro lado de la provincia, e incluso la de Granada.

Es curioso y llamativo que toda la zona estuviese repleta de cazadores cazando. Al princpio daba un poco de miedo, pero después uno se hace incluso al ruido con eco de los disparos. A la vuelta nos adoptó un perro de pelo rojizo claro que nos acompañó hasta el coche.

Ni siquiera cansa la excursión. Y se baja con la sensación de estar nuevo. Paco Puche debe tener razón, igual es algo genético que nos sobreviene en cuanto estamos en el monte…

Hasta el miércoles 7 y/o el sábado 10.

jmromero

 

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¿Cómo se valoran las zonas verdes de nuestras ciudades?

Noviembre 1, 2007 · Dejar un comentario

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Imagen del Proyecto Fin de Carrera de Marta Lomas.

 

Notas sobre la charla de Marta Lomas. 24-Oct-07

En su proyecto adopta la relación en Málaga Monte-ciudad, la relación de los ecosistemas de la capital con la zona urbana, como se mantienen mientras exista un mínimo recorrido natural.

Aporta tres puntos a tener en cuenta: valor natural, valor cultural en relación a lo histórico, y valor social aquello que los vecinos de la zona solicitan generalmente a través de una plataforma de vecinos.

Trata de dar valor a la zona como espacio de uso y disfrute. Dar la posibilidad a los vecinos que no la tienen de espacios libres.

Desde su experiencia profesional en la gerencia de Urbanismo de Málaga, transmite que se tratan los temas de relación con el urbanismo como tabús ante la prensa.

Ejemplo claro la NO EXPOSICIÓN del Plan Especial del Monte de Gibralfaro, frente a la exposición y publicidad al proyecto del “funicular”.

Ella apunta que se deben dar a conocer a los interesados la información y conozcan lo que se va a realizar en su ciudad, que las plataformas de vecinos sean partícipes de todo lo que supone un Plan Especial; de esa forma se pueda hacer publicidad de las actuación.

By: Rosario Álvarez alvarezgranados@gmail.com

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