Premio de la Red Andaluza del Agua

PREMIO RECONOCIMIENTO RED ANDALUZA NUEVA CULTURA DEL AGUA a estudiantes y profesores de la asignatura Monográficos de Proyectos. Recibido en Coín (Málaga), el 19 de abril de 2008.

Así inicia la entrega del premio Horacio Lara, antiguo secretario de la Red ANCA.

Resulta insólito, al menos hasta ahora, que profesores y estudiantes de arquitectura de
Granada estudien un río, y que sea además en Málaga.
¿Que futuros arquitectos se preocupen por el territorio fluvial en vez de por el suelo para
enladrillar y encementar?
También sorprende, gratamente, que para abordar el asunto de qué hacer con el “río de la
ciudad”, es decir el Guadalmedina a su paso por la ciudad de Málaga, que si embovedarlo o
no, etc.:
1. se dediquen a estudiar el río desde su nacimiento hasta su desembocadura en el mar,
2. que pasen un cuatrimestre dándole vueltas al asunto,
3. para culminar, con una semana en la ciudad, debatiendo con profesionales de diversas
ramas, paseando Málaga, trabajando en equipo y
4. concluyan alumbrando diez proyectos sobre el río de la ciudad. Este final en la Casa
Invisible, lugar de encuentro de múltiples propuestas.

Texto completo AQUÍ.

Propuestas del Workshop

Ya se pueden consultar los resultados provisionales de los trabajos realizados durante el Workshop (La Casa Invisible, Marzo 08), en el wiki de Monográfico de Proyectos, aquí.

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Workshop sobre el Guadalmedina

Ya ha comenzado el Workshop sobre el Guadalmedina en La Casa Invisible. (C/Nosquera 11, Málaga). Más información aquí y aquí.

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Programación Área de Territorio de la Ulex – Casa Invisible

Programación completa de Febrero aquí.

+ info en:

http://www.lainvisible.net/

Cartografías reforestación

Aquí unos sugerentes gráficos del documento de los Trabajos hidrológicos-forestales de los Montes de Málaga del año 1948.

El documento completo aquí. 

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Lo que el Guadalmedina ES

Artículo publicado en el periódico “Málaga Hoy” por Juan Antonio Gómez (aka Ornitólogus Expertis).

[Pincha encima para ver más grande]

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2ª excursion: a pié de foto

Una mini-crónica de la excursión a pié de foto…

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Grupo recién llegado, llenos de energía y entusiasmo


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Romerus Campestris retozando en el agua, feliz de haberla encontrado al fín, y mostrándosela a los incrédulos estudiantes

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Uno de los muchos contrastes (de luz, de temperatura, de especies…) que nos encontramos por el camino

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Otro contraste más (aquí no hay photoshop) (en la de arriba tampoco)

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Grupo, totalmente integrado en el paisaje

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Una preciosa vista de 1000 verdes con bosque iluminado al fondo

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Cariátidus Cuajidentis (en primer plano) y Onánicus Gorgómica (ambas especies urbanas) hiperventilados de aire puro, y diciendo tontás (efectos secundarios de su esporádica migración al campo)

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Preciosa textura casual de hojas caídas y aplanadas en el camíno (que ni el mismísimo Herzog)

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Una pita: testimonio vegetal de las antíguas actividades de los lagares

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Inma y Agustín espécies autóctonas de los Montes de Málaga, salidos de detrás de algún árbol en el momento en el que el grupo llegaba al primer lagar

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Grupo unido con perros

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Grupo unido en el momento en el que los perros (Bogart y Betty) se han ido a maquinar su malévolo plan de dividir al grupo y hacer creer a los estudiantes erasmus que han asesinado a Betty. Estudiante (primer plano, izquierda) presintiendo la desgracia que se venía encima.

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Árbol verdeando

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Ornitólogus Expertis, interpelado por alguna especie de ave, intentando establecer contacto visual

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Ornitólogus Expertis (macho y hembra)

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Escisión del grupo adentrándose en la zona de madroñeras

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Precioso líquen azul cobalto, descubierto por Romerus Campestris (un observador campestre cada vez más avezado, según el Ornitologus Expertis)

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Texturas de una parte muy húmeda (sí, sí seguimos en el sur de España)

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Vista final del paisaje donde vemos la ruta que hemos seguido. Un bosque repoblado (gracias a la filoxera y a las inundaciones del guadalmedina) donde antes hubo viñedos, y donde antes aún había bosque natural.

Un paisaje donde se mezclan y visibilizan lo natural, lo artificial, lo humano, lo no-humano, la historia y el devenir.

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PREPARANDO 2ª EXCURSIÓN – ARROYO CHAPERAS

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Recorrido de la 2ª excursión

El día 12 de enero está prevista la 2ª excursión de la asignatura al arroyo Chaperas, afluente del Guadalmedina.
Juan Antonio y yo nos adelantamos el último sábado para prever posibles imprevistos y saber cómo podría entrar el bus y todas esas cosas. La excursión será más civilizada que la anterior, pero no creo que sea menos atractiva, ni menos dura. Será diferente. Juan Antonio me llevó durante una parte del recorrido a paso ligero (y comiéndome una manzana para reponer fuerzas a la vuelta casi me asfixio; y eso que no estuvimos más de dos horas). El día ha sido muy bueno. Espero que se repita el próximo sábado y los Erasmus vean que Málaga tiene mar y que no todo es terráneo.
Veremos agua; poca (y eso que ha llovido bastante). No la oiremos correr, a no ser que llueva bastante más. Pero nos meteremos en un bosque de galería (de río mediterráneo) muy tupido y tapizado en algunos tramos: con pinos halepensis (carrasco), encinas, alcornoques, quejigos otra vez, álamos o chopos, madroños (algunos con sus frutas granulosas rodondas, rojizas, dulces…), aladiernos, hiedras, durillos, zarzamoras, esparto, jaras, retamas… Y en cuanto a la fauna, nosotros escuchamos a dos pájaros carpinteros (machos) discutir sobre su hogar para atraerse cada uno a sí a la pájaras, martilleando pinos sanos; vimos distintos tipos de aves mosquiteras? revolotear por el cuace; y a una pequeña ardilla que se quedó petrificada en medio de un tronco al vernos, y que Juan Antonio identificó como macho (cuando sorprendido me quedé mirándolo, me aclaró que tenía el vientre blanco); y pasamos junto a restos de lagares y muchas más cosas. Nos quedamos a las puestas de la subida al mirador Martínez Falero, que según parece es dura. No vimos la cuenca del Guadalmedina desde lo alto (unos 850m de altura), ni el bosque de torrenteras con madroñeras y epífitos (enredaderas mediterráneas), pues lo dejamos todo para el sábado que viene.
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Chaperas bosque galería
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Chaperas vista hacia camarolos
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Chaperas
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Para el sábado:
Salida escuela de arquitectura 8,30h.
– Llegaremos al lugar viniendo primero a Málaga. Subiremos en bus a los Montes de Málaga (desayunaremos a mitad de subida sobre las 10,30h; si hace bueno veremos toda Málaga), hasta el Puerto de los Leones (900m). Cerca tomaremos la desviación para el inicio de la excursión a pie, en el Lagar de Torrijos.
Recuerdo lo dicho para la primera excursión:
– Es imprescindible un calzado apropiado para la excursión, o al menos unos buenos tenis. También gorra para los que tengan la piel clara o sean muy giris (es decir: Erasmus). La ropa que sea cómoda. Y algo de abrigo. Si el día fuese lluvioso, impermeable y muda de calcetines.
– Es deseable para los que lleven una vida en extremo sedentaria que hagan estos días unos cuantos cientos de metros cada día (mejor si es cuesta arriba y cuesta abajo).
– Cada una/o deberá llevar comida y bebida propias. Y fruta para el “mal de montaña”.
– Es bueno pertrecharse de libretas de apuntes, máquinas de fotos, vídeo, mp3, prismáticos, navajas… para cazar lo que haga falta.
Nos vemos antes en clase.
José María Romero.
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Chaperas aérea
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EL RE-NACIMIENTO DEL GUADALMEDINA

Y en cuestión de segundos, tras hora y media de ascensión, se abre en redondo el circo de la sierra de Camarolos; el lugar en donde nace el río Guadalmedina. Su altura se sitúa a 1.150 metros. En medio, un extenso prado alpino llega hasta la base de las cortadas de piedra caliza que suben a pico entre ochenta y cien metros en el frente noroeste. A la derecha, en el sentido de la ascensión, en la ladera de una formación montañosa protegida del sol por su orientación norte, aparece un nuevo bosque de encinas, ahora de menor porte. Éste se enriquece con las tonalidades amarillas y doradas de quejigos y majuelos. Es un bosque de tipo húmedo y se pisa un colchón de hojarasca otoñal, aunque la lluvia hace tiempo que no ha caído. En el interior umbrío -accediendo sólo al borde para no alterar su extraña e íntima tranquilidad-, viendo cómo trepan las hiedras abrazando los troncos de las encinas, vienen de la memoria las imágenes y sensaciones mágicas de bosques de robles gallegos y leoneses. Pero estamos en la provincia de Málaga. Apenas a treinta kilómetros del mar Mediterráneo. Si el día fuese más claro, lo habríamos visto nítidamente hacia el sur: el horizonte recto del borde inferior del cielo interrumpido arbitrariamente por los Montes de Málaga. Mas a diferencia de las impresionantes masas de caliza que nos rodean, el cielo no es estático. Nubes y nubarrones se encuentran en perpetuo movimiento debido a los vientos. En momentos amenazan con empeorar el tiempo. El sol aparece y desaparece. Se decide continuar la excursión: sobre los farallones y cumbres hacia donde nos dirigimos el día se aclara.

Bosque de encinas humbr�o

Bosque de encinas umbrío

 

¿Cómo transmitir el sentimiento que se ha hecho propio, sobre un acontecimiento vivido intensamente, a alguien que no lo ha vivido en su carne? Porque las palabras no pueden presentar un sentimiento. En todo caso podrían representarlo, es decir, producir una traslación y una interpretación de lo vivido, que nunca es lo vivido. El motivo del presente artículo trata de explicar lo difícilmente explicable.

Y no es porque escaseen discursos sobre el río. Se habla desde hace muchos lustros -incluso se podría contar por siglos-, de múltiples cuestiones referidas al “problema” del Guadalmedina. Se habla, además, intentando dilucidar si es un problema técnico, económico, ciudadano o de responsabilidad y decisión de los políticos de turno. Málaga ha sido una ciudad que tradicionalmente ha dado la espalda a sus accidentes geográficos más suyos: a su bahía y el Mediterráneo, a los montes de Gibralfaro y de la Victoria, o como en nuestro caso, llegando a rechazar al río Guadalmedina.

Cuando se planteó dentro del programa lectivo de una asignatura optativa de arquitectura estudiar el Guadalmedina, se intuía el atractivo de muchas de las cosas que nos hemos ido encontrando hasta ahora. Desde luego no pensábamos en la riqueza y fascinación en las que nos íbamos a sumir. Al fin y al cabo, a su paso por la ciudad está en unas condiciones bastante cochambrosas, y es difícil imaginar que río arriba la situación pueda ser otra diferente.

Aconsejados por dos conocedores y defensores a ultranza de la naturaleza y de nuestro río –Paco Puche y Juan Antonio Gómez-, se organizó para los estudiantes una excursión al nacimiento del Guadalmedina, cerca de Colmenar. La empresa no era fácil, pues, aunque la gente con la que íbamos a subir es joven, no suele estar acostumbrada a realizar demasiado ejercicio -sea por estudiar mucho, por falta de hábito, por pereza…-, y era un riesgo asumir que algunos no pudieran tener dificultades en la subida y especialmente a la vuelta (como en alguna otra ocasión ha sucedido). Para evitarlo, se decidió preparar un campo base a mitad de altura. Aproximadamente en la zona en donde se extiende el pasto alpino que recoge las primeras aguas del río. El sitio -un excelente lugar por la amplitud y las vistas-, serviría de campamento para los que decidieran no arriesgarse en ascender hasta los farallones y riscos calizos que coronan la cumbre del circo a 1.443 metros de altura.

Pasto alpino

Pasto alpino

 

Al final del primer tramo del ascenso, y a pesar de que el grupo anduvo junto al cauce atravesando un bosque climácico de encinas orientado al sur (es decir, un bosque ejemplar por biodiversidad en su situación), y la riqueza vegetal y ornitológica era asombrosa (cernícalos en plena caza estáticos en el aire, buitres sobrevolando…), algunas caras de estudiantes empezaban a manifestar el esfuerzo, y es posible que cierto disgusto ante lo inusual de la situación en la que se habían visto implicados –ellos-, unos futuros arquitectos urbanitas.

Bosque encinas sur

 Bosque de encinas sur

Cuando el “mal de montaña” hizo su inevitable aparición, paramos para reponer fuerzas. El primer receso de la subida lo hicimos cerca de dos horas después de iniciada la excursión. Eran las doce y media. Abrimos las mochilas y dimos buena cuenta de las provisiones. Media hora después, hasta el ánimo de las/os más escépticas/os se hubo repuesto en sus cuerpos. Y todas/os decidieron continuar hasta la cumbre (un cuerpo joven es un cuerpo joven). Arriba, el paisaje se hacía más severo. La vegetación se especializa. Es más escasa y habita entre las rocas para defenderse de la nieve en invierno, y de la intensa radiación solar en verano. Su forma se hace redonda para adaptarse a las duras condiciones de la altura. Quedan las últimas manchas de hiedra y durillo. La roca se desnuda y se hace más vertical. El grupo asciende adquiriendo la típica formación de “en fila”. Incluso hay que escalar para llegar a la cima.

Ascensión en fila

Ascensión en fila

 

Una vez en la cumbre, la sensación de haber alcanzado algo importante es imposible de evitar. Satisfacción general. Desde lo más alto, las vistas son fantásticas. Conseguimos divisar el otro lado de la sierra Camarolos: y la sierra del Torcal, la Peña de los Enamorados, la zona de Archidona, gran parte de la provincia de Granada…

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En la cumbre 1440m

 

Durante la primera parte de la excursión los biólogos Carlos Barbero (profesional) y Juan Antonio Gómez (aficionado) hacen constantes referencias sobre lo que se va viendo, observando, oliendo, oyendo, tocando, pisando… Tras varias horas cautivados por el ambiente serrano, los comentarios de los que saben dejan de ser necesarios al atravesar los inquietantes “coros de brujas” de encinas, o el bosquete de quejigos de tonos azules, verdes, amarillos y rojos (como pintados por un pintor enloquecido por el color). No por la pertinencia de las puntualizaciones científicas, sino porque los estudiantes, y los demás, comprendemos por nosotros mismos –y hemos sentido en nuestros cuerpos (no sólo por el cansancio)- la variedad y diversidad de los espacios que atravesamos. Unas siete horas después de la salida se produce el regreso al pie de la sierra. El grupo es más grupo. Desde entonces hay unos cincuenta nuevos especialistas sobre el nacimiento de Guadalmedina. Son estudiantes de Granada. Cerca de quince casi no saben hablar español (son “Erasmus”). Pero entienden perfectamente al río; aunque no lleve agua.

Bosquete de quejigos

Bosquete de quejigos

 

No hace falta ser un experto para saber cómo es un lugar, un territorio, un barrio, una casa, un río… Hay que convertirse en habitante. Sólo así se puede empezar a hablar con propiedad de un lugar. Para los malagueños que subimos desconociendo el lugar, descendimos con un Guadalmedina renacido.

 

 

José María Romero

Arquitecto, profesor Escuela de Arquitectura Universidad de Granada

AULAGARDEN: taller sobre intervenciones sostenibles en entornos urbanos

Otro post de catarqsis.blogspot.com:

Este fin de semana hemos estado participando en las jornadadas “aulagarden”, intervenciones sostenibles en el espacio urbano, que ha organizado la asociación aulabierta junto con la Universidad de Granada y que se han desarrollado en la facultad de Bellas Artes.

De los pontentes cabe destacar por orden de participación a Alberto Matarán, doctor ambientólogo y profesor de la universidad de Granada que nos puso en situación del planteamiento de “lo ambiental del territorio” reflexionando sobre las estructuras sistémicas (el gato y el reloj) y la forma que tienen de interaccionar lo urbano , con lo agrario, con lo natural y como lo social gestiona sobre estos aspectos. Por otra parte señaló cuales son las partes de la que está compuesto un ecosistema: corredores, teselas o manchas y matriz y sus funciones : conducir, habitar, filtrar, barrer, fuente y sumidero. Rocío Pérez que tiene una beca de investigación en el departamento de urbanismo y ordenación del territorio de la universidad de Granada y experta en paisaje, intervino esbozando ciertas metodologías a la hora de actuar en el paisaje y la arquitectura, señaló como aspectos fundamentales a tener en cuenta: la demanda de usos, preexistencias, adaptación y el tiempo. José Tito Rojo experto paisajista y director del Carmen de la Victoria de la ciudad de Granada entre otras cosas, hizo un exhaustivo recorrido por la evolución de los jardines de Granada, pasando desde la aparición de la tipología “carmen” como huerto de subsistencia tras la expulsión morisca de la ciudad al jardín tratado que es hoy, la importancia de estos asuntos recaen sobre la lectura que se puede hacer de la evolución de una ciudad respecto al paisaje . Pasó también por los jardines nazaríes de la Alhambra y el Generalife reivindicándolos como uno de los únicos ejemplos de jardines medievales que siguen vigentes y activos. Por úlitmo Eduardo Pérez, biólogo y profesor de instituto contó además de un acelerado esquema de tipos de suelo, especies, regadíos, abonos … su experiencia en la “jardinería como metódo pedagógico”: herramientas y métodos con los cuales se pueden introducir en la educación de jóvenes y adolescentes para el cuidado y el conocimiento del paisaje y el medio ambiente.


Por otra parte el taller práctico de proyectos lo dirigió Íñigo Segurola que dirige el estudio de paisajismo Lur Paisajistak y que todos conocereis seguramente por la sección de jardinería del programa televisivo Bricomanía y sus briconsejos.

Íñigo, además de contar todo el trabajo práctico y las colaboraciones que están haciendo en su estudio, presentó a dos individuos que están proponiendo soluciones prácticas y creativas en el mundo del paisajismo, por un lado Gilles Clement autor del libro “manifiesto del tercer paisaje” que mostró el proyecto del “jardin en movimiento” como experiencia dentro de su propia casa, y por otro lado el extravangante Patrick Blanc, inventor del muro vegetal hidropónico, llevado a cabo en proyectos renombrados de arquitectura como el “caixa forum” en Madrid o el ” museo del quai Branly” en París.
El susodicho taller de diseño del entorno de aulabierta, el que visitaron y participaron colectivos de la actual escena de la arquitectura y el arte como: recetas urbanas, ludotek, straddle3, la fundició o catarQsis, desarrollaron posibles estrategias de intervención y de gestión del espacio además de iniciativas que ya están puestas en marcha para activar un jardin dentro del ámbito de la universidad y gestionado por alumnos, administración y naturaleza.

En: catarqsis.blosgpot.com

by: Ppda Campos

Ejemplos de uso de materiales y técnicas de bioingeniería

Este es un post sacado de catarqsis.blogspot.com

El otro dia visitaba la Escuela de Arquitectura de Granadapara la asignatura “Monográfico de Proyectos” el biólogo Antonio Herrera para hablarnos de algunos “Ejemplos de uso de materiales y Técnicas de Bioingenieria Aplicadas a la restauración e Integración Ambiental de Cauces”


Mostró con claridad la necesidad medioambiental de la Restauración natural de las riveras, pero su principales aportacines al discurso fueron, primero, la de desmontar los conceptos convencionales o aceptados de la restauración de ríos, y segundo, desmarcarse de un discurso ecologista para plentear las soluciones de bioningenieria como la via para solucionar de forma real los problemas paisajisticos y urbanos que se usan de escusa para las intervenciones actuales de encauzamiento de ríos.

Planteó una crítica a la “Rueda Convencional de Intervención”, ya que los problemas por los que se suele intervenir(Inundaciones, tratamiento del caudal, problemas de humedad, acercamiento de la ciudad al río), aparecen más tarde reforzados por las propias intervenciones, de forma que lejos de solucionar el problema, se favorece.

Por tanto, aparece un escenario en el que la Ingenieria Convencional en sus interveniones sobre riveras, pretenden un control de la naturaleza derivando en escenarios estáticos estables pero no sostenibles y que tienden a trasladar el problema rio abajo(a la costa, produciendo, entre otras cosas, numerables inundaciones en las desembocaduras, como hemos visto continuamente en los últimos años)

Ingenieria Convencional—>Control de la Naturaleza—>Escenarios Estáticos

Y donde aparecen las soluciones de la Bioingenieria, que plantea un equilibrio con la naturaleza planteando escenarios dinámicos e inestables, pero sostenibles y viables.

Bioingenieria—>Equilibrio con la Naturaleza—>Escenarios Dinámicos

Su proceso, por tanto, responde a márgenes de incertidumbre y a planteamientos estratégicos, en el que deconocen la situación real a medio plazo, debiendo intervenir puntualmente dependiendo de las reacciones del rio a las intervenciones. un nivel de intervención mucho más orgánico que las previsiones visuales de los arquitectos.

















Ejemplos de materiales de Bioingenieria que se explicaron:
-Gaviones de polipropileno: la malla envolvente se fotodegrada con el tiempo, mientras las raices de la vegetación que contienen desarrollan la capacidad estructural del material.

-Biorollos:Mallas criadas en vivero con vegetación que se colocan directamente en la rivera con capacidad estructural y de formación de pendientes.

-Mantas vegetales:Para encauzar rios, dejan que el agua nutra los acuiferos, y además no son arrastrados con la fuerza del río.

-Unidades de plantas estructurales en fibra: unidades vegetales con un fuerte enraizamiento para asentamiento de terrenos.

-Manta flotante: permite las restauración de fauna de rivera y la depuración del agua, además de permitir encauzamientos y desviaciones parciales.

-Redes de Coco , mantas orgánicas y geomallas: con una gran capacidad de protección de la erosión en el cauce.

En catarqsis.blogspot.com

by: Carlos Gor

El Tercer paisaje

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En el “Manifiesto del Tercer Paisaje“, Gilles Clément nos ofrece una breve, poética y no por ello menos cañera visión sobre lo que él denomina el tercer paisaje *.

Es bastante interesante como se empieza a conceptualizar sobre la no-actuación humana en el paisaje, o mejor dicho, sobre la incertidumbre como factor de desarrollo del paisaje.
Se trata de refugios para la diversidad, pueden ser residuos, reservas primarias o reservas administradas. Se extienden por todo el planeta, algunas están interconectadas.
La evolución del tercer paisaje no se puede predecir, ni programar con un calendario establecido, es fruto de las contínuas adaptaciones al medio. El Tercer Paisaje es por tanto pura potencia.

Y del Manifiesto:
“- Instruir el espíritu de la no acción del mismo modo que se instruye el espíritu de la acción.
– Elevar la indecisión a rango político. Ponerla en equilibrio con el poder.
– Imaginar el proyecto como un espacio que incluye reservas y preguntas planteadas.
– Considerar el no ordenamiento como un principio vital en virtud del cual cualquier disposición queda atravesada por los centelleos de la vida.
– Afrontar la diversidad con asombro.
(…)
– Elevar la improductividad al rango político.
– Valorar el crecimiento y el desarrollo biológico por oposición al crecimiento y al desarrollo económicos.
(…)
– Declarar el territorio del Tercer paisaje lugar privilegiado de la inteligencia biológica: capacidad para reinventarse constantemente.”

* “Tercer paisaje remite a Tercer estado (no a Tercer mundo). Es un espacio que no expresa ni el poder ni la sumisión al poder. Se refiere al panfleto de Sieyès de 1789: ¿Qué es el tercer estado? Todo. ¿Qué ha hecho hasta ahora? Nada. ¿Qué aspira a ser? Algo.” (Manifiesto del Tercer Paisaje, Gilles Clement)

Permiso, para ser libres… A propósito de Casas Viejas. Por la expropiación del suelo especulativo

Imagen del hackandalus de (2004)

Mientras los que hacen la ciudad desde arriba otorgan un sacrosanto valor a la propiedad privada y al intercambio económico, l*s que imaginamos y proponemos una ciudad desde abajo apostamos por valores relacionados con la justicia social, el intercambio inmaterial y la producción viva de la ciudad.

A propósito del desalojo del Centro Social Ocupado y Autogestionado Casas Viejas en Sevilla, y pese a las falacias soltadas por la policia y por los medios masivos de comunicación, los protagonistas y allegados están hilando un discurso la mar de lúcido sobre la justicia en relación a los intercambios que tienen que ver con el suelo de nuestras ciudades.

Un buen ejemplo es este artículo del profesor de la ETSA de Sevilla y corresponsal de la revista de “Pasajes de arquitectura” José Pérez de Lama, publicado en Indymedia Estrecho.
(vía María G)

Permiso; para ser libres

A propósito del desalojo del Centro Social Ocupado Autogestionado Casas Viejas. Por la expropiación pública del suelo especulativo

Por José Pérez de Lama, profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla

“No necesitamos permiso para ser libres”, fue uno de los “memes” o eslóganes que cautivaron la imaginación de mucha gente en el levantamiento zapatista; con otros como “Un mundo en el que quepan muchos mundos”, “Somos del color de la tierra” (que tiene todos los colores), “Para todos todo, nada para nosotros” o “Mandar obedeciendo”.

Hace algunos años empezamos a intentar pensar cómo sería una arquitectura y una ciudad que encarnara estos principios zapatistas, en lugar de los dominantes del mercado y el espectáculo. Por ese camino (…) nos encontramos con gente, amigos y amigas, como los compañeros de Casas Vejas, el Centro Social Ocupado Autogestionado, que se acaba de desalojar en Sevilla, tras más de seis años de autoorganización dando vida a una zona de la ciudad hasta entonces muy abandonada, cuando no estigmatizada. Abandonada hasta hace poco, pues finalmente, también allí llegó la burbuja inmobiliaria, – aunque todos digan que esté a punto de estallar.

El lema de los zapatistas, “No necesitamos permiso para ser libres” presenta sin duda una paradoja. Si hay que pedir permiso, ¿de qué clase de libertad hablamos?. Y si se transgreden las convenciones y las leyes al no pedir permiso, ¿es que se trata entonces de leyes que coartan nuestras libertades?
Pues, sin duda, es así, y lo de los zapatistas era un sofisma. Pero es que lo que pone de manifiesto el sofisma zapatista, y ha puesto de manifiesto la resistencia no violenta frente al desalojo de los compañeros y compañeras de Casas Viejas, es que las libertades y los derechos, no son algo que esté dado de y para siempre, sino que como desvela la mirada histórica más somera, las libertades y derechos han sido conquistados mediante conflictos y luchas sociales transgresores de las convenciones y leyes en las que ya no cabían los deseos, aspiraciones o necesidades de su tiempo… Y es gracias a las sucesivas luchas históricas, que hoy damos por supuesto libertades y derechos que nuestros antepasados hubieran imaginado como quiméricos o utópicos.

De una entrevista publicada hoy en el diario El País (con los dos compas, Ibán y Agustín, que retrasaron el desalojo metidos en un túnel):

Dicen que aguantaron en el túnel por ideales. ¿Cuáles? “Queríamos permanecer en el espacio que hemos estado trabajando durante seis años y lanzar una problemática fundamental, como es el hecho de que en todo momento está por encima el derecho a la propiedad privada sobre otras cuestiones de justicia social”, explicó Ibán (…)

El colectivo critica que el edificio que ocuparon haya estado abandonado durante 20 años hasta que “por la coyuntura económica han querido recuperarlo para sacarlo al mercado”. “Y a nosotros, por invertir nuestro tiempo en arreglar un espacio y convertirlo en un lugar habitable para su uso social, político y cultural, nos llevan a juicio; queremos que la gente se pregunte si eso es justo”, aseguró Ibán.

Entre los problemas que tratan de solucionar citan que haya medio millón de casas vacías “permanentemente” en Andalucía y 43.000 en la ciudad de Sevilla. “Hay cuestiones que la gente tiene que plantearse: hay un problema grave con el acceso a la vivienda de los jóvenes (…) “Hay que cuestionarse el modelo de habitabilidad que tenemos y poner en uso esas viviendas que están permanentemente vacías y censadas” (…)

El comunicado enviado por Ecologistas en Acción de Sevilla (30.11.07) también aporta interesantes argumentos:

Las administraciones gastan miles de euros en centros cívicos, institutos de la juventud y otras instituciones para los jóvenes que disponen de todo menos de jóvenes. En el CSOA Casas Viejas son los propios interesados los que gestionan el espacio y su acogida en la ciudad supera a cualquier iniciativa pública o privada, con unas 300 personas acudiendo al centro cada semana y organizando eventos culturales gratuitos con más de mil asistentes.

El CSOA Casas Viejas ha desarrollado en los últimos años una importante función social entre l@s jóvenes, uno de los sectores de población que lo tienen más difícil en este modelo de ciudad “moderna y controlada” que se está imponiendo.

En el CSOA Casas Viejas encuentran un espacio para su autoorganización, talleres, múltiples actividades culturales gratuitas, jornadas, debates… ¿qué otro espacio hay en el casco histórico de Sevilla donde l@s jóvenes encuentren todo eso y, además, organizado desde ell@s mism@s?

Curiosamente, como ocurre en buena parte de los centros sociales desalojados, el PGOU plantea dedicar una parte del suelo de Casas Viejas a la construcción de equipamientos sociales, pero continúa Ecologistas en Acción:

Estamos de acuerdo con otras asociaciones vecinales en que hacen falta en nuestro barrio más recursos sociales, pero… ¿deben ubicarse precisamente allí, donde ya hay un recurso utilizado y aprovechado por otro sector tan importante y con tantas carencias como la tercera edad o la infancia, o sea, la juventud? Podemos reivindicar esos servicios en otras zonas del barrio y salvarlas así de caer en manos de la especulación privada cuando aún existen 45.000 viviendas vacías en Sevilla. Es preferible y más coherente plantarles cara a las inmobiliarias y al capital privado que a un grupo de jóvenes luchador@s y con iniciativas sociales.

Por mi parte, puedo decir que he vivido Casas Viejas como uno de los más interesantes laboratorios político-sociales de la ciudad. No se trataba sólo de un lugar en el que se hacían proyecciones de cine, talleres de malabares y se bebía cerveza, – como sugieren incluso las crónicas massmediáticas más condescendientes, sino de un espacio biopolítico en el que se ha experimentado con la producción de otras subjetividades, otras prácticas de vivir en sociedad, alternativas… al consumo y el espectáculo como única forma de ocio y de vida, al trabajo asalariado, a la organización jerárquica de todo, al clientelismo cultural y la dependencia del “papá-estado”, al puro dominio del mercado, a la sumisión a “la realidad”.

Mi recuerdo preferido de Casas Viejas es que, allí, en conexión con otros espacios sociales del barrio, tuvo lugar el acontecimiento más vanguardista y de ciencia ficción ocurrido en Sevilla en muchísimos años. Se trató del hackmeeting 2004, el encuentro estatal de hackers sociales, que reunió a varios cientos de activistas de las redes y programadores de software libre durante una semana en que El Pumarejo se convirtió en una mezcla de universidad libre y tecnópolis urbana, conectando diferentes lugares entre sí de forma inalámbrica, retransmitiendo a la red varios eventos simultáneos, recombinando autoformación y fiesta, y todo organizado desde abajo, como una máquina perfecta de cooperación sin mando.

Otros tendrán otros recuerdos preferidos, pero aquella fue la ciudad abierta, libre, alegre, contemporánea, igualitaria, que algunos no podemos dejar de desear.

Mi admiración para todos y todas los que en Casas Viejas mantuvieron viva durante más de 5 años, – no sin dificultades y altibajos -, la ciudad ideal, el mundo en el que caben muchos mundos.

Tal vez haya llegado la hora de poner límite a la propiedad inmobiliaria cuyo único objeto es la especulación, aquella que supedita de forma desproporcionada el bien público al beneficio privado (las 40.000 viviendas vacías mientras los jóvenes se embarcan en hipotecas a 50 años, los solares abandonados durante 20 años mientras la gente carece de espacios, los suelos cuyo construcción destruye comunidades, costas y paisajes…). Como ocurriera en el siglo 19 con la desamortización de los bienes de la iglesia, que la sociedad consideró entonces que habían perdido su función social, me pregunto si no habrá llegado hoy el momento de plantear la expropiación de aquellos suelos e inmuebles cuya función social es más que cuestionable. Esto, entre otras cosas, es lo que me sugieren a mí los seis años de autoorganización, creación de espacio público y ejercicio creativo de la ciudadanía, y la resistencia frente al desalojo de los últimos días, de lxs compañerxs de Casas Viejas.

¡Que vivan en la misma casa
cooperación y autonomía!
¡Que nos veamos en la próxima!

Ver también:

>> Comunicado de prensa contra la manipulación informativa.

>> Centro social desalojado = centro cívico ocupado.

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¿Cómo se negocia con un río?

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El miércoles pasado estuvo en la clase de Monográficos de Proyectos Eduardo Serrano.

Se mantuvo una charla-conversación muy interesante, donde destacó entre otros puntos la necesidad de entender el río como una entidad compleja, campo de virtualidades, y actante con el cual es posible negociar, porque tiene una potencia que es posible transducir (de muchas maneras).

Un pequeño ejemplo del campo de virtualidades que es éste río es la nube de tags que está resultando de este blog:

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Olatz sugirió que la cuestión era diseñar una mesa redonda donde poder negociar con el río. Que el río podía tener rasgos parecidos a un díos (o diosa) griego y que nos podíamos imaginar una conversación con él (o ella).

La cuestión de este curso se plantea entonces en crear un marco de negociación con el río, en que se puedan transducir sus distintos lenguajes al humano y viceversa.

Aquí abajo algunas notas (totalmente incompletas) sobre la estupenda intervención de Eduardo Serrano.

TRADUCIR: es de lo que se trata el trabajo creativo del arquitecto, o más bien, de TRANSDUCCIONES, que es pasar de una cosa que tiene un estado, una naturaleza a otro/a.

La creatividad parte de algo totalmente ambígüo, siempre se destruye algo. Sinapsis. Cómo crear algo un vacío para crear algo. Cómo hacer del caos una opción creativa.

RÍO = agente verdaderamente ambígüo

[Lectura recomendada: “Pureza y peligro” de Mary Douglas] Los agentes impuros, peligrosos, son curiosamente creativos.

Habitantes: construyen el territorio a la vez que se construyen a sí mismos,

No establecer soluciones a problemas pre-establecidos, sino ofrecer herramientas para que la gente defina sus propios problemas y les de solución.

RÍO = frontera

Perspectiva de soberanía.

Y si pensamos que el río es el centro del territorio en lugar del límite, de una barrera…

RÍO = unión del espacio, lo que le da integridad.

RÍO = red higrográfica.

El límite entonces adopta otra forma, no es la línea que separa dos espacios de poder, sino la línea que conecta.

Límite-> lugar de encuentro y desencuentro.

En el S.XIX, el RÍO era espacio separador (por el poder) de cabezas grandes, cabezas pequeñas (la gente que vivía respectivamente al este y al oeste del río).

Pero también era entendido de otra forma: como carretera, como lugar de encuentro entre el campo y la ciudad.

En la práctica los que entienden esto bien son los niños. Los niños crecen (o crecían) en los lugares del peligro, lugares efímeros, ricos, vivos, fuera de vigilancia, etc.

 

El territorio nos está hablando, ya tiene potencia, nos está diciendo qué quiere ser.

Nuestra tarea es transducir esa potencia.

Pero como se encuentra en una situación de gran ambigüedad, la transducción puede ser muchas cosas, no una sóla y determinada…

Aunque no todas las cosas, puede ser muchas cosas, pero no todas.

Teoría del Actor-red: actantes no humanos imponen una ley negociada.

Hay toda una serie de negociaciones con ellos.

Tenemos que negociar con el RÍO.

RÍO = actante con el que negociar

RÍO = campo de virtualidades.

El río es muchas cosas, no es solamente el elemento físico, sino todo el entramado de relaciones, de la gente y de las cosas con el río.

Es el centro de un haz enorme de cosas imaginadas, pero que son realidad.

Hay que explorar otras dimensiones del río.

Relación de la gente con el río= material de proyecto.

Buceos en el incosciente colectivo (es lo que hace tan bien las estrategias de marketing).

Ver la virtualidad cultural que se compone con el río. Composición gente-río.

RÍO = herida: es una lectura hecha desde los poderes, y va encaminada a eliminar todas las demás lecturas.

 

¿Dónde acaba un río? ¿Hasta dónde llega su poder?

Fronteras: entidad muy potente, habitables, espacio de la inventiva.

El río nos desborda.

El río tiene varias caras, habla varios lenguajes, y es experto en ríos.

Muchos lenguajes, altamente articulados. La verdad es negociada.

No como el lenguaje técnico tradicional que transforma todo a su lenguaje, un sólo lenguaje que aplasta a los demás y se deja toda la multiplicidad fuera.

 

El hombre se ha convertido en un agente “natural”, es decir, un actante interviniente en la naturaleza, no se puede quitar lo humano y ya está.

El río siempre va a ser un territorio en conflicto, aunque lo pretendan estabilizar.

Pensamiento radical ó actitud coherente: negarse siempre a cerrar los problemas, crearlos. Abrir espacios de negociación.

 

 

 

 

 

Guadalmedina: río de la ciudad

Guadalmedina: río de la ciudad, POR JOSÉ DAMIÁN RUIZ SINOGA.

Artículo publicado en el Sur Digital, aquí.

POCOS como los malagueños para saber que la consabida frase «los ríos tienen sus escrituras debajo del brazo» es más real que el mismísimo Guadalmedina. Y por eso no es menos cierto que desde hace tiempo están buscándole soluciones al río, como si fuese él quien atenta contra la paz y sosiego de la vida cotidiana; precisamente el río de la ciudad. Como si los ocasionales desbordamientos de antaño o su cotidiana raquítica presencia en la ciudad obligasen a tomar decisiones políticas excluyentes, dado que, en definitiva, parece que en esta Málaga cosmopolita el Guadalmedina ya no cabe.

Según dicen algunos, pareciera que hablan de un tubo que lleva agua de vez en cuando, y dado que se trata de un caudal ocasional, esporádico, y para colmo de males, ocupa un espacio en el centro de la ciudad, por tanto espacio urbano, pues realizan una traslación social y lo convierten en «el río que divide la ciudad». De la misma manera que el Segura divide a Murcia, el Ebro a Zaragoza, el Sena a París, o el mismísimo Guadalquivir a Sevilla, y nos resulta bastante difícil imaginar la posibilidad de borrar estos ríos de sus cauces actuales, y digo sus cauces, porque todos ellos pasaban por allí antes de que fuesen colonizados por las diferentes expansiones urbanas. Nos referimos a un río, es decir, una masa de agua continental con un caudal más o menos continuo que fluye en su mayor parte sobre la superficie del suelo, pero que puede fluir bajo tierra en parte de su curso.

Nuevamente, un planteamiento recurrente, como las riadas, vuelve a tomar fuerza en la idea de actuar sobre el Guadalmedina. Políticos, gestores del territorio y medios de comunicación confluyen en la necesidad de actuar ya para que el Guadalmedina deje de convertirse, según algunos, en «la cicatriz» de Málaga. Es un problema urbanístico, social, territorial, ambiental, hidrológico e hidráulico, y obviamente a todos ellos hay que buscarle solución, pero salvaguardando estos dos últimos.

En esencia, se trata de actuar desde el punto de vista hidráulico en el cauce de un río, y justo en el tramo final, cuyo comportamiento dependerá de todo el sistema hidrológico que hay aguas arriba, de las características fisiográficas de la cuenca vertiente, así como de la pluviometría de la zona de afección. Es decir, un ecosistema fluvial, en el que dadas sus características pluviométricas -esporádicas, intensas y de corta duración- tiene un comportamiento hidrológico de respuesta inmediata a las precipitaciones que superan la capacidad de retención por parte de la vegetación y los suelos. En nuestro caso, y dado que está regulada gran parte de la cuenca por la presa de El Limonero, habría que incluir las aportaciones que suponen los posibles desagües de la misma. El origen del problema es hidrológico, la consecuencia es hidráulica y la percepción y el valor añadido son sociales y urbanísticos, y difícilmente pueden abordarse estos últimos sin previamente resolver los dos primeros. Todo ello, considerando que debe cumplirse, porque es preceptivo, la normativa derivada de la Directiva Marco del Agua, puesto que el cauce y las aguas subterráneas no son elementos ajenos al sistema hidrológico. Así pues, ojo con las alegrías y las propuestas de diseño de gabinete, porque el marco conceptual y normativo las pueden convertir en papel mojado a la primera de cambio, no sólo por el organismo de gestión de la cuenca, sino por la propia Unión Europea, a la que probablemente habrá que solicitarle fondos para la ejecución del proyecto final.

Quizá el tema no sea resolver «la ruptura urbana», la «cicatriz», o el río que «divide» mediante propuestas basadas en el cemento o asfalto, y bastante poco sostenibles, por cierto, sino en recuperar un ecosistema fluvial, degradado por el hombre, y convertir ese espacio en centro de referencia en vez de frontera. Pero para eso habrán de resolverse las cuestiones hidráulicas e hidrológicas.

Dado que el origen es hidrológico, su área de afección es toda la cuenca, y es necesario la realización de actuaciones hidrológicas que conduzcan a que el agua que llegue a la presa de El Limonero mejore sus características actuales en tiempo y forma, es decir, que tras un intenso evento pluviométrico en la cuenca circule más lenta, menos agresiva, con menor energía, en definitiva, con menor potencial erosivo, y más limpia, o sea, con menos aportes sólidos, que no son sino el resultado de la progresiva degradación de los suelos y la aparición de procesos de desertificación. Por cierto, un síndrome más del tan cacareado calentamiento global. La única receta válida para esto es la restauración hidrológico-forestal.

Dado que las consecuencias son hidráulicas, es necesario actuar con soluciones basadas en la hidráulica, ya sea en cauces naturales o artificiales. Siendo evidente que la construcción de la presa de El Limonero ha supuesto un importante control del riesgo de avenidas, no es menos cierto que tras su inauguración se ha vuelto a ver en determinadas circunstancias al río en su tramo urbano ‘de banda a banda’, con su caudal de avenida, básicamente porque han coincidido en el tiempo la necesidad de desaguar la presa y los aportes de los arroyos existentes aguas debajo de la misma, con una importante carga de aportes sólidos, es decir, de tierra. Volvemos a la cuestión hidrológica, puesto que hemos de conseguir que las aguas que necesariamente tengan que atravesar el cauce en su tramo final vayan más limpias y más lentas. En cualquier caso, siempre estamos ante un río de régimen típicamente mediterráneo, y, por tanto, de caudales de avenida poco predecibles. Algunas actuaciones hidráulicas en estos arroyos podrían ser de gran ayuda, pero necesariamente unidas a la solución hidrológica.

Una vez resueltas ambas cuestiones, una propuesta ambivalente que podría dotar a dicho espacio de un marcado carácter social y de ocio, y al tiempo garantizar el uso por parte del río ante eventos extremos de ‘su cauce’, sin incremento de su vulnerabilidad actual, podría ser la creación de un parque fluvial, en el estricto sentido del término, esto es, parque en tanto que sin los actuales paredones que suponen el encauzamiento se recuperaría la conexión entre ambas márgenes, y fluvial porque mediante un sistema de bombeo y a muy bajo régimen de caudal podría circular el agua desde la presa hasta la desembocadura, con las pertinentes actuaciones hidráulicas, mejorando sensiblemente la calidad ambiental.

Esta puede ser la menos agresiva de todas las posibles, también la menos atractiva para determinados intereses urbanísticos y especulativos urbanos, pero sin duda es respetuosa tanto con los ciudadanos como con el propio río, y completamente financiable, dado que se inscribe en la estrategia comunitaria por parte de las instituciones europeas. Es sólo una propuesta, aunque parece claro que el tema ha dado y, por los diversos intereses que concita, seguirá dando muchas vueltas. En cualquier caso, bienvenidas las ideas imaginativas y la financiación, pero dentro de su marco normativo y conceptual.

Un lugar disputado entre la naturaleza y lo artificial

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Eso es el Guadalmedina a su paso por la ciudad de Málaga: un lugar disputado entre la naturaleza y la artificialidad, y por lo tanto altamente controvertido e interesante.

Aquí se presenta un fragmento de la tesis doctoral de Eduardo Serrano, donde relata brevemente la genealogía controvertida del Guadalmedina, y cómo por sus características y sus atributos se trata de un espacio rebelde, donde las (que nosotr*s en el curso hemos denominado) actividades emergentes (quizá porque siempre están emergiendo, y nunca llegan a estabilizarse) han sido la constante durante mucho tiempo, al menos desde el S.XIX.


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(…)

El cauce que escinde Málaga en dos partes desiguales, es mucho más que una barrera:

 

  • Guadalmedina, “río de la ciudad”; mejor sería decir río contra la ciudad, porque antes la ciudad se volvió contra el río; una exterioridad salvaje capaz de infringir tremendos daños al mismo centro urbano en sus periódicas riadas.

  • El resto del tiempo era un camino franco y anchuroso que permitía un fácil acceso a la ciudad y un itinerario alternativo para evitar el cruce de los pesados carros por las estrechas calles del centro, desde o hacia el puerto.

  • Socorrido espacio para eventos extraordinarios necesitados de mucha amplitud, como las carreras de caballos de la renovada feria del Corpus de 1857; ahí tuvo lugar parte de las actividades de la feria hasta que la riada de 1894 aconsejó su traslado [ALBUERA 1998: 72].

  • Espacio transicional, paradójicamente denso pues su anchura y situación lo hacen ideal para múltiples actividades muy cerca del centro mismo de la ciudad y de su puerto, destacando las que tienen una orientación económica y utilizado, sobre todo a partir de la llegada del ferrocarril hasta los muelles, por las clases bajas. Su generoso espacio permitía montar improvisados campamentos desde los que llevar las mercancías a los lugares del comercio o vender directamente allí; usado así mismo para realizar tratos de ganado, esquilar borregos, descanso de los bueyes, preparar pieles [ALBUERA 1998: 37; MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]; también lugar de trabajo para las lavanderas profesionales.

  • Vicente Martínez y Montes lo considera una calle más, pero se lamenta de que ahí es donde también van a parar animales muertos, donde se arrojan desperdicios y las gentes hacen sus necesidades, afectando la moral pública [MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]. Debido a la impunidad que proporciona un espacio tan amplio, es receptáculo de todo tipo de desechos, no sólo los propios de la vida doméstica, también los muy abundantes derivados del trasiego de animales y productos agrícolas.

  • Espléndido escenario para reyertas y desafíos; solar de desdichas, de encuentros e intercambios violentos, saldándose también ahí las cuentas pendientes de afrentas y de honores mancillados. Muy adecuado para las pedreas entre bandas rivales de niños que son tan frecuentes que se registran como escandalosa costumbre en los periódicos locales [ALBUERA 1998: 141].

  • Los barrios que a él se asoman no son precisamente los más elegantes de la ciudad, abundando las actividades generadoras de residuos, como los propios de la pesca y del puerto, hoyos para majar esparto, etc. Y también el espanto de los ajusticiamientos en Martiricos, en su parte norte.

Todo eso y su aspecto árido, descuidado, con permanente mal olor cerca del mar (por sus márgenes discurren las alcantarillas principales de la ciudad), hacen del cauce la antifachada de la ciudad, su parte trasera, literalmente su culo.

 

Pero el problema es que no es en absoluto un espacio alejado o periférico. De ahí el interés de recuperarlo como gran avenida norte-sur de la ciudad, operación siempre asociada, desde 1765 en el que Antonio Ramos la propuso, al desvío de las aguas fluviales a través de un canal que llegaría hasta la playa de San Andrés [MORALES FOLGUERA 1986b: 52 y 53]. Asignatura eternamente pendiente de todos los regidores de la ciudad, igual que su reconversión como lugar civilizado.

 

Como en el caso de los intersticios libres de propietario de los que habla Jean Robert, el cauce del río es utilizado para cantidad de elementos escasamente controlados en múltiples actividades; por ejemplo para estancias temporales, siempre en relación con actividades mercantiles: así las chozas para venta de fruta [MARTÍNEZ y MONTES 1852: 274]; pero ya en estos tiempos por todo hay que pedir permiso a la autoridad, lo cual se registra en los archivos municipales de Obras Públicas; por ejemplo, para instalar casetas de madera junto a la desembocadura, autorizadas siempre que no sean obras permanentes [AMM 1387/34, 1891; AMM 1388/91, 1892]; pero en 1894 es denegada una petición similar destinada a dar comidas a los obreros, debido al mencionado riesgo de avenida [AMM 1390/35], lo que es señal de su carácter cambiante y hasta traicionero.

 

Tres años después [AMM 1391/98] se contesta al nuevo solicitante que este permiso es asunto de la Junta de Obras del Puerto y de la autoridad de Marina; el sitio propuesto sería el mismo que el de la antigua herrería (sin duda se refiere a los restos de una fábrica, propiedad de Tomás Trigueros, que fueron objeto de un conflictivo expediente en 1872 [AMM 1278/10] en el que consta la intervención del Gobernador y del ayuntamiento); es decir, no dos, sino tres instituciones concurren con sus respectivas competencias en este espacio: el municipio, las autoridades portuarias y la Marina debido a su carácter altamente estratégico, civil y militar a la vez, y a su multifuncionalidad. A estas tres se añadirá en el siglo siguiente la autoridad específicamente competente en los cauces fluviales, la Confederación Hidrográfica. Curiosamente su carácter de espacio rebelde a toda apropiación provoca intentos de captura por parte de muchos poderes gubernativos, cada uno esgrimiendo títulos específicos de legitimidad para justificarlo.

 

 

Resumiendo, el Guadalmedina se presenta como un espacio franco pero sometido a la ocupación repentina, recurrente y catastrófica de lo que se entiende es su dueño original, que no cede fácilmente su posesión: la Naturaleza. Esta circunstancia obliga a que toda ocupación humana sea provisional y que la comunicación transversal entre las dos partes de la ciudad esté siempre en peligro: en 1907 una riada rebasa y rompe los paredones, arranca el puente de madera entre Puerta Nueva y calle Mármoles, chocando contra el de Santo Domingo, al que arrastra y cegando con los restos de ambos los arcos del puente de Tetuán, lo que provoca una enorme inundación [REINOSO 2002].

 

Este singular espacio propicia que también otro tipo de naturaleza irrumpa y provoque el caos: en 1900 el comandante de ingenieros reclama al ayuntamiento vigilancia para que cesen de liarse con cometas o cuerdas con piedras los cables telegráficos entren los cuarteles de Trinidad y Capuchinos [AMM 1395/185]. Finalmente lugar irremediablemente abierto, agujero en el espacio-tiempo urbano; por eso el preferido de los niños.

 

 

 

 

 

Eduardo Serrano Muñoz. Tesis doctoral “Territorios y Capitalismo“. Capítulo 2.Exteriores. Apartado 2.2.Fronteras. [p. 38-40]




Este artículo está bajo una
licencia de Creative Commons.

 

Fotos: http://www.acmal.org/general.html

Más fotos antíguas del Guadalmedina:

http://www.acmal.org/archivo_imagenes/RioGuadalmedina.pps

 

 

 

Plan Especial Guadalmedina, ó cómo liberar un cauce puede significar encerrarlo en un tubo de hormigón, ó cómo para ser ciudad cultural en el 2016 lo que hay que hacer es la “la más importante operación urbanística de la historia de Málaga”

plan especial guadalmedina

Estos son extractos de un texto de presentación del Plan Especial Guadalmedina, elaborado por la Gerencia de Urbanismo de Málaga.

Aquí el texto entero.

No comments.

 

(…) El Plan Guadalmedina prevé resolver situación tan delicada mediante la construcción de un túnel de 11 kilómetros de longitud y unos 11 metros de diámetro que permitirá derivar directamente al mar las avenidas extraordinarias del Guadalmedina, haciéndolas desembocar en la zona del Peñon del Cuervo.

Una vez realizada esta obra, y también la de otro túnel, de menor dimensión, destinado a trasvasar 50m3/sg de agua del Guadalmedina hacia el embalse de La Viñuela, se podrá acometer el gran proyecto que desde el siglo XVI está llamado a ser el que más puede transformar el urbanismo de Málaga, y que consiste en embovedar el cauce a su paso por la ciudad, con la capacidad necesaria para las máximas avenidas que puedan aportar los arroyos que desembocan en el Guadalmedina abajo del Limonero.

(…) La liberación del cauce significará no sólo el que desaparezca la gran cicatriz que atraviesa la ciudad, sino también permitirá ganar valiosos espacios situados en ambas márgenes del río, conformándose así lo que está llamada a ser la gran avenida Norte-Sur de Málaga, que en realidad constituirá un gran eje verde que permitirá “coser” la trama urbana que hoy queda dividida por el árido cauce del río Guadalmedina.

(…) Con esta importantísima actuación Málaga podrá recuperar unos 300.000 metros cuadrados de terreno, y la superficie del cauce así liberada permitirá crear, con un adecuado tratamiento estético cuyo diseño podría nacer de un concurso internacional de ideas, un gran espacio para la convivencia ciudadana, que llegará a constituir la más importante operación urbanística de la historia de Málaga.

Libreta de campo de la primera excursión

Foto01 de la primera excursión al nacimiento del r�o Guadalmedina

Foto: Joel Gomes

Por la mañana la zona de Sierra Camarolos aparecía cubierta. Una boina de nubes cubría los picos más al oeste e incluso a esa hora, parecía que el día podía haber acabado en lluvia. Pero el sol tenia otra cosa pensada y desde primera hora se encargo en la tarea de disipar aquel pasajero aspecto otoñal del paisaje.

Llegamos a los pies de la sierra, donde domina la serie de retamas, jaras, candileras, lavandas y aulagas. En esta zona la perdida de suelo se hace bastante evidente y los efectos del pastoreo abusivo han conformado un paisaje vegetal en el que dominan las especies adaptadas a condiciones extremas de aridez y sequedad. Sólo las bolinas, que conforman tapices densos y redondeados nos dan una idea de que estamos en una zona donde el frío del invierno se deja sentir con fuerza al menos durante una parte importante del año. Aquí los trigueros, lavanderas, cogujadas son la nota predominante. Todas ellas especies de aves adaptadas a espacios abiertos y a zonas donde el la dominancia es del matorral bajo. Un par de tarabillas macho se han acercado al grupo y a los lejos en el aire puedo divisar un nutrido bando de aviones roqueros. Estamos en el termomediterraeno…. Al fondo las bandas de chovas planean por los cortados de la sierra, pero esas “alturas” aun nos quedan lejos.

Conforme ascendemos y nos acercamos al bosque que forman el coscojal y encinar van apareciendo los primeros majuelos, el suelo se empieza a alfombrar con gramíneas que junto con las jaras forman pequeños tapices que sirven de guardería a las coscojas. La vegetación se empeña en volver a ocupar el sitio que le arrebataron, y lo hace lentamente, pero con una tenacidad a prueba de bombas. En esta época del año el suelo debería estar tapizado de verde , sobre todo de geófitos que empiezan su ciclo anual después de las primeras lluvias, pero el agua que ha caído este año ha sido insuficiente para arrancar el letargo de los bulbos y sólo percibimos en el suelo algunos pequeños ejemplares de asfódelos o las largas varas de las cebollas albarranas de cuando en cuando. Estamos en los dominios de las insectívoras: tarabillas por casi cualquier rama, currucas cabecinegras, alguna rabilarga (la escucho cantar pero me resulta imposible saber donde anda) y comienzan a aparecer los primeros colirrojos. Mientras les cuento a mis compañeros de salida campestre cosas sobre coscojas, un cernícalo nos sorprende con sus habilidades y me demuestra una vez mas, que una imagen en el campo, vale mucho más que mil palabras.

Poco a poco el estrato degradado de matorral va desapareciendo y el bosque de encinas empieza a mostrarnos todo su vigor. Estamos a unos 1000 metros de altura y la dominancia ya es absoluta de las quercineas (encinas) y todo su bosquete asociado. Enfrente, Sierra Prieta nos muestra el bosquete de encina, majuelo y quejigo y a los bordes del cauce seco del Guadalmedina empiezan a aparecer los durillos, las hiedras que cuelgan de las heridas de las rocas , la rosa canina y los aladiernos. El suelo tiene una buena capa orgánica y el cambio de altura y orientación de la ladera hacen que la disponibilidad de agua sea mayor, así que se empiezan a generalizar los majuelos y en esta zona el matorral que acompaña al bosque es mas pujante y presenta un verde mas lozano. Sin embargo, sigue habiendo pistas por todo el bosque de la falta de lluvias : hay mucha menor cantidad de plantas como el ombligo de venus, o los candilitos, de ciclo anual que deberían estar tapizando el campo y las rocas y solo aparecen concentradas en lugares muy concretos. Después de la primera pendiente fuerte llegamos a la nava de los pilones. Ante nosotros el inmenso cortado calizo de Camarolos nos da la bienvenida. A la derecha , las condiciones de humedad y orientación crean el hábitat ideal para un bosque húmedo de quercíneas, sobre todo encinas y quejigos que cubren como una manta verde la cara norte de Sierra Prieta. Estamos a unos 1.100 metros y lo que nos encontramos es un bosque mas propio de condiciones del norte de España. El territorio, plegándose y elevándose crea condiciones más propias de otras latitudes, aquí en el sur y la vegetación hace el resto de la puesta en escena de esta simulación de “otros paisajes”. No hemos necesitado ni siquiera una hora de camino para llegar al norte vegetal. Dentro del bosque las hiedras, los durillos, la zarzaparrilla crean un decorado que nos rememora climas tropicales, la humedad llena de musgo y líquenes los troncos de los árboles y el suelo ha adquirido una coloración marrón negruzca que pone de relieve la riqueza orgánica del mismo. También aquí notamos la falta de humedad de este año : hay poco musgo en el suelo , prácticamente ningún helecho (ni de ciclo anual ni de ciclo largo) y los líquenes de los troncos están completamente secos. En esta zona el dominio es de los colirrojos, los petirrojos que llegaron del norte hace meses, las chovas , alguna bisbita pratense en la nava, bandos de bisbitas comunes entre las que veo alguna campestre, muchos mirlos, más de uno capiblanco y zorzales que salen despavoridos al paso de la comitiva (comunes y alirrojos). Eso si, sobre nosotros ya han pasado un nutrido grupo de buitres camino de los muladares de la zona de Campillos y Antequera.

Seguimos caminando y atravesamos el prado de gramíneas de la nava. En esta zona la característica más relevante es la ausencia de arbolado. Eso y que la pradera, que constituye un colchón encharcado de donde el agua se filtra poco a poco al cauce del río, esta completamente seca, tanto que aun siendo noviembre queda una importante cantidad de cardo seco entre los espadones de la hierba. Al final de la nava aparecen los primeros arrendajos que huyen hacia el bosque de quejigos, donde aun están aprovechando las bellotas que quedan en el suelo. Pinzones comunes, reales, mitos, carboneros garrapinos, bisbitas, acentor, colirrojos, petirrojos, zorzales… todo el vallecito esta lleno de pájaros, algunos de los cuales nos siguen para cazar los pequeños saltamontes e insectos que levantamos a nuestro paso. Tiene gracia, a sus ojos, somos casi como ganado o al menos, tenemos el mismo efecto.

Estamos llegando casi a los 1.200 metros y ante nosotros, al final de la nava se nos presenta la subida al cerro. Desde abajo es fácil ver como en torno a los 1.300 metros de altura los árboles desaparecen de golpe. A esa altura las condiciones de frío del invierno son extremas y solo algunos quejigos aislados se resisten a darse por vencidos. Conforme ascendemos la vegetación cambia de forma radical. Las ultimas plantas se refugian en los huecos que horada el agua en la roca caliza, y las que se exponen a la intemperie empiezan a presentar adaptaciones al frío extremo : pelosidades abundantes, hojas gruesas que forman matas compactas, formas redondeadas y almohadilladas para retener el agua y el calor…. estamos en pleno clima alpino. Al llegar a las rocas ya solo el durillo y alguna enredadera escondida en la roca nos recuerda los paisajes vegetales por los que hemos pasado. A 1.400 metros de altura ya hemos recorrido en un par de horas el paisaje vegetal que transiciona desde el clima semi-desertico a las cumbres donde el frío es la principal restricción. Resulta increíble tal cantidad de diversidad en tan poco espacio. Resulta increíble como la vida ha respondido a la diversidad del territorio adaptándose a cada pequeño cambio de las variables de las que depende. Y como esa vida es también capaz de cambiar las condiciones para adaptarlas a sus necesidades. Cuanta emergencia por todos lados.

Volvemos por el prado donde serpea un regato pequeño y seco que un poco mas abajo tendrá nombre y se llamará Guadalmedina (aunque no lleve agua). Me quedo con otras dos observaciones : la falta de agua en el sur este año empieza a ser preocupante, sobre todo porque se añada a otros tres años previos con lluvias escasas. Y el bosque, incluso en zonas que ha resistido hasta ahora bien esa escasez lo esta empezando a notar. Las praderas que almacenan durante el verano el agua del deshielo y la vierten poco a poco al cauce del río, también estan secas y eso no es muy normal. Mientras pienso esto atravieso una mar de colores verdes, amarillos, marrones y rojos que me hacen pensar en el destrozo que podemos llegar a hacer si es cierto que estas condiciones raras son en parte, responsabilidad nuestra. Segunda reflexión : no ha habido ninguna baja. Como la cosa siga así , el nivel de las excursiones con mi amigo José María y alumnos nos va llevar un año al Himalaya…. en fin, todo se andará.

Lujazo de Articulo

En gramática, prótesis es el metaplasmo que consiste en extender una palabra aumentando los sonidos que figuran al principio en algún o algunos elementos más. Por ejemplo, amoto en vez de moto.

http://es.wikipedia.org/wiki/Pr%C3%B3tesis

El articulo me parece un autentico lujazo, la verdad… No puedo evitar daros un pelín el coñazo con algunas ideas y reflexiones que me han asaltado de golpe…

Creo que ese es un buen punto de partida el camino, crear una prótesis para definir esta idea de río… porque la idea me parece una maravilla y creo que no tiene nombre hasta ahora. Biodiversidad Ecológica + Biodiversidad Urbana = Mas Diversidad del conjunto. Además, creo que la metodología de comprender los procesos de los que las estructuras ecológicas (Ecosistemas) son la expresión va a ser una buena idea porque debajo de la estructura que representa la realidad urbana (Ecosistemas Urbanos) seguro que también hay procesos y seguro que ambos se parecen mucho. Si conseguimos identificar algunos, seguro que nos salen un montón de ideas y propuestas de simbiosis entre una ciudad y su río.

Estoy convencido que si al dibujar una cartografía del río somos capaces de añadir a las capas naturales las urbanas y sociales tendremos una herramienta que nos ayudará a hacer propuestas encaminadas a por ejemplo, restaurar y desmaterializar de una lado las fronteras entre lo natural y urbano que impiden el trasiego de información ( y que por tanto, están enfermas) creando nuevas conexiones que impliquen conectividad, comunicación y simbiosis.

Ciudad incubadora de diversidad + ¿arquitectos = prótesis de un río?

Este es un artículo de Andrés Jaque publicado junto a otros dos en El País.com, como una serie de reflexiones sobre la ciudad de Madrid.

Me parece bastante sugerente para pensar cómo multiplicar la diversidad de la ciudad en ciertos lugares especiales, como por ejemplo el paso del río, ya que los ríos además hacen precisamente eso (incubar gran cantidad de biodiversidad) a lo largo de todo su recorrido.

¿Podemos actúar los arquitectos y demás planeadores de la ciudad como una condición prostética del RÍO, ayudándole a seguir con su devastadora biodiversidad, esta vez incluyendo en los ecosistemas y en sus conexiones nuevos estratos humanos y tecnológicos a su paso por la urbe? (…)

Proponemos una ciudad parlamento, incubadora de las diferencias y de garantías de ciudadanía y conservación del patrimonio medioambiental (humano y no humano). Las urbes democráticas y resilientes tendrían cuatro principios:

1. Incubadora de diversidad.

Si durante el siglo XX se pensó que la ciudad era el punto de origen de los problemas medioambientales, ahora nos damos cuenta de que puede llegar a convertirse en una incubadora de diversidad: Por su capacidad para acumular agua reutilizada (por ejemplo acumular 200 litros de agua de ducha por persona y día). Su capacidad para producir materia orgánica (al menos 300 gramos de residuos orgánicos por persona y día). La posibilidad de convertir las superficies construidas en áreas de cultivo y de producción de energías alternativas. La capacidad de acumular gran número de personas informadas dispuestas a instalar en el día a día preocupaciones públicas de respeto a las minorías y vigilancia del medioambiente.

La ciudad puede ser una máquina para generar condiciones higrotérmicas propicias para incrementar la variedad de especies vegetales, insectos y animales asociados. También para crear condiciones de interacción que permita crear convivencias multiculturales, que generen ciudadanos habituados a gestionar y convivir con la controversia y la transculturalidad.

2. Ciudad concentrada, en una red de nodos ecológicos.

El crecimiento tendría que ser densificante, construido sobre lo existente. Que en lugar de ocupar el suelo, agotando recursos de difícil recuperación, minimice los recursos energéticos destinados al transporte de personas y mercancías. Una ciudad integrada en una red de ciudades nodo de tamaño medio (entre 1 y 2 millones de habitantes) que se conviertan en vigilantes ecológicos e incubadoras de la biodiversidad de los territorios entre ellas.

3. El espacio público, punto de paso obligado.

Proponemos una ciudad densa en interacciones. Con espacios públicos equipados. Que garanticen la redistribución social de las herramientas culturales, deportivas, sanitarias y lúdicas. Un espacio público con capacidad para convertirse en punto de paso obligado del día a día de los individuos y grupos que forman la ciudad. Y un espacio público dotado de corredores inaccesibles a humanos, que conviertan a la ciudad en recorrido de las comunidades animales.

4. Elevación del rango tecnológico, operarios con oportunidades de formación.

Pensar la ciudad no es sólo pensar en los que la utilizan, también son ciudadanos quienes trabajan construyéndola. Hay que elevar el rango tecnológico de la edificación madrileña con una construcción ligera e industrializada, que mejore las condiciones de seguridad en el trabajo y reduzca los accidentes. Una construcción que inserte a los trabajadores de la construcción en programas de formación continua y que erradique la subcontratación de la subcontratación y las horas extras.

Andrés Jaque en ElPais.com vía Maria.

PREPARÁNDOSE PARA LA EXCURSIÓN (V)

SIERRA DE CAMAROLOS

Imagen que cazada el pasado sábado, en plena sierra de Camarolos, Málaga

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Preparando (los cuerpos) para la Primera Excursion (IV)

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Buenas

Pues esto es mas o menos lo que hay. Conste que si la cabra tira al monte no os haceis una idea lo que hace un profesor cabra, aunque el otro dia mas bien quedamos en que es un ciudadano “no cientifico” “no academico” ecotónico. Ya os enterareis de que va la cosa cuando recibais al amigo Paco Puche, y sobre todo cuando subais al monte. La imagen cuenta mas o menos por donde discurren los senderos por los que nos torturaremos el proximo Sabado. Eso sí, os garantizo sorpresas tales como ver bosquetes propios de las zonas humedas del norte aqui enclavados en pleno sur de Europa… y si el dia no va mal y no hay mucho cazador fastidiando en el entorno seguro que tendremos visitas del halcon peregrino…

Como sabeis la excursion lleva incluido en el “precio” dos opciones : “Subida tortuosa“, en la que se puede uno quedar haciendo el remolon en la zona de los pilones de la nava, mas o menos a la mitad del recorrido, o “Tortura Total” dedicada a nuestro querido Jose Maria Romero que no paró de dar la lata el otro dia con la frase ….” yo estoy como nuevo quiero subir arriba del todo….” a esta segunda opcion puede apuntarse todo aquel que tenga ganas de subir monte o ver a un profesor con la lengua fuera clamando piedad 😉

Juan Antonio “la cabra”

Preparando(se) para la primera excursión… (III)

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Recorrido Total , incluidos los 2 kilómetros desde la Carretera : 7 kms, si el autobús nos lleva a la zona de la que partimos el otro día , serán 5 kilómetros.

 

Los pilones de la Nava es la zona en la que puede quedarse el contingente menos avezado, y el resto podríamos atacar el cerro de la Cruz desde la zona de la nava, bordeando el cauce.

 

by: Juan Antonio Gómez

temblad, estudiantes, temblad….

Preparando(se) para la primera excursión… (II)

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– La sierra del nacimiento del río Guadalmedina es la Sierra de Camarolo.

– Es imprescindible un calzado apropiado para la excursión, o al menos unos buenos tenis. También gorra para los que tengan la piel clara o sean muy giris (es decir: Erasmus). La ropa que sea muy cómoda. Y algo de abrigo. Si el día fuese lluvioso, impermeable y muda de calcetines.

– Es deseable para los que lleven una vida en extremo sedentaria que hagan estos días unos cuantos cientos de metros cada día (mejor si es cuesta arriba y cuesta abajo). Hay que recordar que a la altura que vamos a subir 1.400m, y sin caminos, entre cuestas de tierra y piedras, las ambulancias no llegan para recoger a nadie, por muy senorita/o que sea una/o.

– Cada una/o deberá llevar comida y bebida propias. Y fruta para el mal de montaña.

– Es bueno pertrecharse de libretas de apuntes, máquinas de fotos, vídeo, mp3, prismáticos, navajaspara cazar lo que haga falta (las escopetas es posible que pasen desapercibidas comprobado el despliegue armamentístico de ayer).

 

Y como respuesta o defensa (aunque yo no la haya seleccionado):

– En la foto nada más que aparecen tías -es decir: estudiantes femeninas- porque seguramente era el paisaje más atractivo que se podía observar en ese momento (junto al río Ojén). Pero no hay que preocuparse, no hay dos excursiones iguales.

 

Aclaración científica y muy apropiada de Juan Antonio Gómez (que esperemos se recupere de su faringitis y nos pueda guiar sin problemas el próximo sábado):

– “Esta era la (planta) que vimos (ayer) entre los ramajes de Rosal Canino y que no recordaba, el Heleboro Foetidus.

 

Es bonita, y tiene cierto parecido a la “maría” ¿no?

jmromero

Preparando la primera excursión…

Foto: Clase en el Alcornocal de Elviria. Marbella 16/11/06

El sábado 10 de noviembre está programada la primera excursión del curso lectivo al nacimiento del río Guadalmedina, que parece ser, por las últimas informaciones al respecto, que es un río, y que es posible, que como todo río, tenga nacimiento, curso y desembocadura.

¿Qué nos llevamos a esta deriva por la naturaleza? ¿Cantimplora? ¿Libreta de campo? ¿Cámara de fotos? ¿Grabadora mp3? …..

Reseña de JMRomero, pre-preparación de la excursión, 04-Nov-07

Esta mañana estuve -estuvimos- de excursión para preparar la del sábado próximo día 10. Quedamos muy pronto (8,15 horas; desconocía que un domingo a esa hora las calles estuviesen puestas).

Me guiaban Juan Antonio Gómez (nuestro biólogo aficionado) y Paco Puche (ecologista radical). Juan Antonio estaba hecho una pena. Una mezcla de resaca de sábado noche y principio de enfermedad. Después de tomarnos un necesario café nos fuimos para el nacimiento del río Guadalmedina (1.400m de altura). Os habría gustado. Os gustará.

El día además ha sido espectacular: luz intensa y sol agradable (se iba bien en simple camiseta). A Juan Antonio empezó a cambiársele la cara. A más altura, mejor cara. La cabra, que siempre tira para el monte.

Ha sido una subida constante por sendero de campo, pero suave, durante más o menos un par de horas entre retamas, bosque de encinas, chaparros, majuelos, rosales silvestres, petirrojos (ingleses), buitres, las primeras cascadas del río (secas), roquedos, farallones e inmensas cortadas de caliza… y el mar Mediterráneo al fondo brillando como un gran espejo, que deslumbraba, aunque estuviese a más de treinta o cuarenta kilómetros de distancia. Desde lo alto del circo del nacimiento la mirada abarca más de media provincia de Málaga. El sábado que viene le he prometido a Juan Antonio que voy a subir a todo lo alto de la sierra (una hora más de subida), para ver el otro lado de la provincia, e incluso la de Granada.

Es curioso y llamativo que toda la zona estuviese repleta de cazadores cazando. Al princpio daba un poco de miedo, pero después uno se hace incluso al ruido con eco de los disparos. A la vuelta nos adoptó un perro de pelo rojizo claro que nos acompañó hasta el coche.

Ni siquiera cansa la excursión. Y se baja con la sensación de estar nuevo. Paco Puche debe tener razón, igual es algo genético que nos sobreviene en cuanto estamos en el monte…

Hasta el miércoles 7 y/o el sábado 10.

jmromero

 

¿Cómo se valoran las zonas verdes de nuestras ciudades?

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Imagen del Proyecto Fin de Carrera de Marta Lomas.

 

Notas sobre la charla de Marta Lomas. 24-Oct-07

En su proyecto adopta la relación en Málaga Monte-ciudad, la relación de los ecosistemas de la capital con la zona urbana, como se mantienen mientras exista un mínimo recorrido natural.

Aporta tres puntos a tener en cuenta: valor natural, valor cultural en relación a lo histórico, y valor social aquello que los vecinos de la zona solicitan generalmente a través de una plataforma de vecinos.

Trata de dar valor a la zona como espacio de uso y disfrute. Dar la posibilidad a los vecinos que no la tienen de espacios libres.

Desde su experiencia profesional en la gerencia de Urbanismo de Málaga, transmite que se tratan los temas de relación con el urbanismo como tabús ante la prensa.

Ejemplo claro la NO EXPOSICIÓN del Plan Especial del Monte de Gibralfaro, frente a la exposición y publicidad al proyecto del “funicular”.

Ella apunta que se deben dar a conocer a los interesados la información y conozcan lo que se va a realizar en su ciudad, que las plataformas de vecinos sean partícipes de todo lo que supone un Plan Especial; de esa forma se pueda hacer publicidad de las actuación.

By: Rosario Álvarez alvarezgranados@gmail.com

4 libros fantásticos sobre la vida tal como la entienden científicos muy chingones

me dio mucha pena no poder estar en la charla de Juan Antonio, porque ya lo transcrito por María y él mismo me suscitan muchas ideas. Sólo os recomendaré 4 libros por si alguien se anima a internarse en el referente científico contemporáneo desde las ciencias de la vida; los cuatro son muy contemporáneos, son rigurosos, nadan con habilidad entre disciplinas muy diferentes, están bien hechos, son estupendamente sugerentes.

La vida y las máquinas: Os recomiendo un libro fantástico de un tal Kauffman [KAUFFMAN, Stuart (2000). Investigaciones. Complejidad, autoorganización y nuevas leyes para una biología general. Barcelona: Tusquets, 2003]. A pesar de que él no habla de máquinas he comprobado que un modelo propuesto por él sobre un ser vivo auténtico pero sintético consiste en el acople de tres tipos de máquinas: una de movimiento o mecánica, otra energética y la 3ª informacional.

Otro libro muy oportuno es uno de divulgación, pero muy bueno y no tan difícil como el anterior, de Capra [CAPRA, Fritjof (1996). La trama de la vida. Una nueva perspectiva de los sistemas vivos. Barcelona: Anagrama, 1998].

Los retos epistémicos y científicos que plantea la vida simulada en el ordenador: EMMECHE, Claus (1994). Vida simulada en el ordenador. Barcelona: Gedisa, 1998

Y finalmente uno de Varela sobre cómo se puede entender el conocimiento desde su base biológica pero sobre todo desde la experiencia del mismo conocimiento:

VARELA, Francisco J., THOMPSON, Evan y ROSCH, Eleanor. De cuerpo presente. Las ciencias cognitivas y la experiencia humana. Barcelona: Gedisa, 1992

Crónicas de un río II (ahora sin duda)

Los últimos efectivos migratorios que han venido ocupando el norte de Europa empiezan a llegar al Sur. La vida siempre ha perseguido la abundancia y ante esta regla, simple y clara, no es posible levantar barrera alguna, entre otras muchas cosas porque así ha sido siempre, y pese al empeño que pongamos en romper la lógica, así va a seguir siendo. Cuanto mayor es la diferencia que marcan la abundancia y escasez de recursos entre ecosistemas, mayor será el trasiego de especies entre unos y otros en busca de una oportunidad, y al final, será ese trasiego el elemento dinámico que tienda a reducir las desigualdades. Cualquier metáfora que pretenda desmontar este simple mecanismo, no es mas que eso: una triste metáfora de la incapacidad que parece querer asumir cierta ideología para evitar la realidad, al menos aquella que no comprende.

Durante los últimos días de Octubre, como si se tratase de relojes vivos de precisión, las ciudades y campos del sur se ven invadidos por una marea de Colirrojos Tizones y Aviones Roqueros que son los protagonistas del fin de las migraciones. Unos llegan en tromba, de noche, de forma masiva y sólo avisan de su presencia un amanecer: el del primer día que puedes verlos cazando, peleando y cantando por casi cualquier rincón. Los mismos rincones en los que ayer no había nada. Vienen a aprovechar los espacios que hasta hace unos meses ocupaban las insectívoras veraniegas, de forma que al final, no hay recurso aprovechable que quede sin uso. Cuando unos se van, otros llegan. Como si estuviese programado. Dentro de unos meses, cuando este empezando la primavera, se irán con la misma nocturnidad, simultaneidad y alevosía con la que vinieron. Simpáticos pajaruelos que cada año, con su promesa de vuelta cumplida, nos enseñan una lección tan simple. Los otros, los aviones roqueros, son las únicas golondrinas que pasan el invierno al sur de Europa. Ocupan el hueco que han dejado los aviones comunes, las golondrinas, los vencejos, y vuelan en grupos muy numerosos sobre nuestras cabezas sin que la mayor parte de nosotros podamos percibirlos. A veces pienso que son como una señal de que en estas latitudes, la primavera es un poco eterna….

El sábado y el domingo volvimos a “patear” la cuenca del río, esta vez la zona alta buscando a estos singulares migradores (¿o debería decir inmigrantes?). Recorrimos retazos de un bosque mediterráneo que subsiste entre urbanizaciones atroces que merman los cauces del río y lo desconectan por la imposición del asfalto y del cemento de todos esos paisajes que debieran de darle riqueza, ya que fue el río quien les facilitó ser el bosque maduro que son ahora. La reciprocidad entre lo que cada elemento aporta y recibe es una necesidad que nosotros obviamos cuando “planificamos” el territorio. Así, el efecto de los muros que levantamos se extiende mucho mas allá del limite físico de estos. La devastación que algunas formas de desarrollo impone va mucho mas allá del suelo que machacamos… se extiende como una onda de proporciones descomunales y llega mucho más lejos de lo que somos capaces de abarcar.

Un poco más lejos, ya cerca del nacimiento del río, el cauce va completamente seco. Empieza a caer la tarde y sobre nuestras cabezas sobrevuela una halcón peregrino que se lanza en picado buscando alguna paloma despistada. Al rato, las nubes empiezan a buscar su sitio entre los farallones calizos de la Sierra de Camarolos. Un numerosísimo grupo de Chovas anuncian una tarde que se vuelve sombría y las piernas empiezan a darme una medida de la edad que no me perdona, pero Pablo, naturalista de cinco años, insiste en que hemos ido a buscar el río y hasta él debemos de llegar. Al rato, un par se sapos nos salen al paso. Pablo da un de grito de alegría, coge uno de ellos, y con una enorme sonrisa dibujada en la cara me dice : “ ya hemos llegado al río”…. por un momento pienso en ingenieros, en los expertos, en los comités de sabios y en las metáforas. Y sobre todo en ese viejo cuento del traje del emperador… quizás a veces las cosas son más simples que cualquier segun que sesudo debate… de esos de grano grueso

ACTIVIDADES EMERGENTES

Zonas Temporalmente Autónomas.

z1-Un polideportivo en pleno centro de Málaga.

 

En Málaga contamos con una buena muestra de intervenciones urbanísticas inexplicables. El caso de la obra realizada en el último tramo del cauce del río Guadalmedina es un ejemplo perfecto. Al estar seco durante la mayor parte del año, abre unas posibilidades inmensas para redefinirlo como un espacio de recreo público donde podríamos imaginar decenas de actividades. Sin embargo, la solución del gobierno de la ciudad fue, una vez más, llenarlo todo de cemento y metal e incluir unas ridiculas piscinas que están vacías casi siempre.La ciudadanía, como era de esperar en un espacio de tal mal gusto, dio la espalda de forma absoluta.Ese enorme espacio al aire libre era transitado por gente que paseaba sus perros.

La comunidad ecuatoriana de Málaga se ha encargado en el último año y medio de reinventar este espacio, transformándolo en un espacio de vida y cooperación social.

Un domingo de sol decidieron emprender un acto que se debería haber hecho hacía tiempo. Simplemente con una brocha gorda y unas latas de pintura blanca transformaron una esplanada gris de cemento agujereado en un espacio habitable. Sólo en dos horas Málaga contaba con dos nuevas canchas de voleybol y una de fútbol 5, una terracita y una piscina donde refrescarse. Al poco tiempo se fueron resolviendo, entre todos, algunos problemas menores.Traer los postes y las redes desmontables, conseguir las pelotas, avisarle a los compañeros y compañeras, que traigan a los chicos, pensar en unas mesitas, sillas y algo de comida y bebida.

En dos domingos ya estaba funcionando durante todo el día una verdadera reapropiación comunitaria del espacio público, la producción de un espacio-tiempo donde se dan, superponiéndose, circuitos vistuosos de cooperación.

En los partiditos de voley y futbol se celebra juntos esa porción de vida fuera del trabajo asalariado, donde descansar, jugar,reir, estar al aire libre con la comunidad. En los descansos se cuentan chistes, se escucha música y hasta se baila. Pero también se comentan los problemas, las dudas, los miedos, se pasan datos, telefonos, un alquiler barato,un posible trabajo, el tema de los papeles. Se cuentan experiencias y se pone en situación a los recién llegados. Se percibe con claridad que las migraciones se sostienen siempre, en la proliferación de redes, comunicativas, afectivas, relacionales. Al lado de las canchitas se habilitó también una peluquería móvil que atiende la cabeza de chicos y grandes y que rápidamente sirve de excusa para inaugurar un foro de dialogo entre las compañeras, muchas de las cuales disfrutan de su único día de descanso para volver a las casas donde están empleadas. Una vez más se intercambian consejos, recomendaciones, se comentan las condiciones de trabajo, se comparan los salarios, se informa de los comercios más baratos, se comentan las noticias que llegan de Ecuador.

Cuando anochece, algunos se quedan jugando al voleybol de 3, otros recogen las cosas, rematan las últimas bebidas y se despiden entre risas.

Se levanta la zona temporálmente autónoma y el río se vuelve gris.

Hasta el próximo domingo.

 

Artículo extraído de la investigación OtraMálaga04, en hackitectura.net

 

Otros artículos relacionados:

** Voleibol en el cauce del Guadalmedina **

 

 

Cuatro tópicos por desmontar sobre el Guadalmedina

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1 -> EL GUADALMEDINA ES UN RÍO.

ESTAMOS en la provincia de Málaga ante un escenario típicamente de clima mediterráneo y en una orografía de fuertes pendientes, que dan a la mayor parte de los sistemas fluviales de Málaga su peculiar comportamiento.

HAY que comenzar, aunque parezca muy básico, rebatiendo esa desafortunada definición de río, que se hizo popular en los viejos libros escolares, como “corriente continua de agua”, visión estática absolutamente falsa. Nada más lejos de la realidad: un río es mucho más complejo que una simple corriente de agua, y por otra parte esa corriente nunca es continua, ya que presenta un claro dinamismo en el espacio y en el tiempo, fluctúa, sufre crecidas y estiajes, y puede dejar de llevar agua durante periodos prolongados de tiempo sin que por ello deje de ser ese sistema que llamamos río”. (Ollero, 2007).

A esta mala visión escolar también ha contribuido la definición del diccionario de la Real Academia que sigue manteniendo en la entrada de río la acepción de “corriente continua de agua”. Y otros diccionarios tan prestigiosos como el de María Moliner y el Seco mantienen esta acepción trasnochada, por lo que no podemos culpar al común de que la vaya repitiendo. Esta interiorización tópica explica que el argumento cale en los oyentes. Para explicar lo que las modernas ciencias fluviales dicen de los ríos, seguimos con el profesor Ollero, geógrafo, especialista en territorio fluvial. Se expresa así:

LOS ríos son sistemas naturales enormemente dinámicos y complejos. Su principal función es el transporte de agua, sedimentos y nutrientes, pero además conforman espacios lineales de gran valor ecológico, paisajístico y territorial, auténticos corredores que enlazan montañas y tierras bajas. Por lo tanto la red fluvial -los ríos o sistemas fluviales- constituye un elemento clave en la dinámica ambiental y en la planificación territorial”. Y más adelante, para salir de toda posible duda, aclara:

EXISTE, entonces, un sistema fluvial general, con mayúsculas, como mecanismo global, pero cada cárcava, cada arroyo, cada barranco, cada rambla, cada río, cada uno de sus tramos, toda una red de drenaje, toda una cuenca hidrográfica, con sus vertientes y sus cauces, todo ello son sistemas fluviales. Son muy variados en sus dimensiones y caracteres, aunque coinciden en lo fundamental: en todos el agua -más o menos abundante, permanente, discontinua o esporádica- se moviliza a favor de la pendiente, en todos ellos hay procesos geomorfológicos de erosión, transporte y sedimentación, en todos ellos hay vida -y también intereses socioeconómicos- porque hay agua”.

POR tanto hoy más que hablar de ríos hablamos de sistemas fluviales, que son complejos mecanismos hidrológicos, geomorfológicos y ecológicos de movilización superficial de las aguas continentales, en el sentido de la pendiente, que transportan materiales que contienen sedimentos y nutrientes. Como se podrá adivinar éste es el caso del Guadalmedina, del que se puede predicar que es un sistema fluvial tal como ha sido definido, o que es un río si el término nos resulta más familiar. Ambos términos son sinónimos.

EL texto refundido de la ley de Aguas (Real Decreto 1/2001, de 20 de julio) se aproxima más a la nueva concepción de sistemas fluviales que los diccionarios mencionados. Así, en su artículo 2, dice literalmente: constituyen el dominio público hidráulico del Estado: b. Los cauces de corrientes naturales, continuas o discontinuas. Y en el mismo sentido, la Directiva Marco de Aguas 2000/60/CE, en el artículo 2, 4 se lee: “río”: una masa de agua continental que fluye en su mayor parte sobre la superficie del suelo, pero que puede fluir bajo tierra en parte de su curso.

EL Guadalmedina pasa, también, la prueba de la legalidad.

LA tesis de María Elena Martín-Vivaldi titulada Estudio hidrográfico de la “Cuenca Sur de España”, de 1991, nos proporciona la siguiente radiografía hidrológica del río, tomando como base los datos de aforo establecido en el pantano del Agujero (a seis kilómetros de la desembocadura), y que abarcan un periodo que va desde el año hidrológico 1912-13 hasta el 1975-76: “Caudal medio anual o módulo del río Guadalmedina: 0.95 m3 /s” lo que suponen una aportación anual media de 30 hm3. “El año más caudaloso fue el de 1939-40 con 5.1 m3 /s de media” lo que supuso una aportación anual de 158 hm3

SIGUIENDO los resultados de esta tesis se puede comprobar que de los veintidós ríos estudiados de la Cuenca, pertenecientes a la provincia de Málaga, el Guadalmedina ocupa el sétimo lugar en cuanto a módulo o caudal medio de las series estudiadas. La autora concluye el estudio de este río diciendo que: los coeficientes de caudal ponen de manifiesto un tipo de régimen subtropical mediterráneo con máximo invernal (enero 2.8) y un largo y acusado estiaje. A partir del mes de septiembre aparece una ligera escorrentía que va aumentando durante el otoño, alcanzando su máximo en invierno. Las aguas altas duran aún en los primeros meses primaverales para, a partir de mayo, comenzar un rápido descenso que deja sin agua al Guadalmedina en los meses de julio y agosto.

Y este régimen se da cuando aún están pendientes de reforestación unas 8.000 hectáreas desde hace más de setenta y cinco años cuando se inició la repoblación de la vertiente izquierda del río. El río Guadalmedina lleva agua, materiales, sedimentos y nutrientes.

2 -> EL RÍO LLEVABA AGUA PERMANENTE ANTES DE LA CONQUISTA DE LOS RR. CC.

ACUDIENDO a la autoridad de José Ángel Carrera, ingeniero forestal muy vinculado a los Montes de Málaga, podemos conocer que “de este río, que desde los tiempos más remotos hasta hace pocos años después de la reconquista fue un venero de riqueza y bienestar para Málaga y de cuyas aguas, por entonces permanentes durante todas las épocas del año, se sirvieron sus vecinos para atender todas sus necesidades” (Carrera, 1997).

JOAQUÍN M. Díaz de Escobar, cronista de la ciudad en el pasado siglo, en sus Estudios malagueños: sobre el Guadalmedina confirma: “Todavía tres años después de la Reconquista conservaba el río permanencia de sus aguas y de ellas se abastecía el pueblo, según se acredita de un acuerdo tomado por los primeros Regidores de su Cabildo, que en 1490 mandan que ningún ganado turbe las aguas del Guadalmedina, porque usan de ellas los vecinos y era necesario que se mantuviesen puras, acuerdo que posteriormente se ve confirmado por otro, en el que se conmina con grandes penas a los que diesen agua en el río al ganado de cerda. Fue a la entrada del siglo XVI cuando se produjo la transformación y de manso y tranquilo río hubo de tornar en convertirse en torrente devastador”.

EN el mismo sentido se pronuncia la Academia Malagueña de Ciencias en unas jornadas celebradas en junio del 2000. Entre las conclusiones de las mismas se hace la siguiente consideración:

A partir del primer cuarto del Siglo XVI se rompe el equilibrio de la ciudad de Málaga con su río (el Guadalmedina, ‘el río de la ciudad’), de caudal permanente, que venía coadyuvando a abastecer de agua a vecinos y ganado”. Resulta enternecedora esa imagen que se desprende del texto anterior al sugerir ese estrechamiento maternal de Málaga con su río que -se reitera en el nombre- le pertenece; pero ¿quién pertenece a quién?

3 -> MANTENER LA METÁFORA DE ‘LA HERIDA’ ES CONDENAR DE ANTEMANO A LA DESAPARICIÓN DEL RÍO DE LA CIUDAD

PODRÍAMOS adelantar que si algo en la actual ciudad es herida son la mayor parte de las avenidas, como la de la Alameda en toda su extensión, amuralladas con el flujo continuo de coches que hacen difícil, peligrosa y poco saludable atravesarlas a píe. El río puede tranquilamente cruzarse a píe, en bici o en autobús, sin peligro y sin solución de continuidad. Si nos ponemos metafóricos, diríamos que toda la ciudad está crucificada de automóviles. El río ni es disuasorio, ni peligroso ni engorroso atravesarlo, la Alameda sí… y además con el monigote del semáforo que corre más que “el tío los mixtos” marcándote la cuenta atrás del tiempo de seguridad que se te concede, bajo pena de ser ejecutado en el propio asfalto. La pregunta pertinente sería ¿cuántos ciudadanos/as han sido atropellados en los puentes y cuántos en las avenidas, en términos relativos?

COMO bien dijo un perchelero durante un programa televisivo donde se repitieron varios de estos tópicos que estamos desmontando: “no me toquen el río, por favor, que es una de las pocas señas de identidad que quedan de esta Málaga, destructiva de su memoria”, y remató la argumentación con la sabiduría del común preguntándose “¿cómo podemos imaginarnos al Cautivo sin que pase por el puente?”

EL río es un símbolo. La ciudad existe por el río. A sus orillas, o cercano a ellas, la han estado habitando todos sus pobladores, desde la noche de los tiempos. Es el hito fundacional, tal como era: un cauce permeable con su territorio fluvial conexo, hoy bastante deteriorado. Volver lo más cerca posible de su estado original es recuperar señas de identidad, tan necesarias en una ciudad a la que su burguesía dice amar pero que la ha dejado abandonada reiteradamente, por mor del beneficio económico.

¿POR QUÉ el río Guadalmedina es fundador de la ciudad?

TRANSCRIBO: “estas primeras colonias (fenicias) solían situarse en pequeñas islas cerca de las costas y sobre todo en la desembocadura de los ríos… sus pobladores utilizaban las escorrentías para abastecerse de agua e incluso como sistema de excreta” (Cabrera, 1999). Más adelante, citando a la profesora Aubert, se dice: “El reciente descubrimiento de un poblado indígena en el Bronce final en la misma desembocadura del Guadalmedina no hace más que confirmar una estrategia colonial fenicia que sugiere no sólo la existencia de acuerdos con los jefes indígenas de la zona, sino la intrusión del comercio fenicio en las mismas estructuras organizativas de las comunidades indígenas”. No sólo los fenicios, sino los pobladores anteriores andaban cerca del río, lo que no deja de ser lógico pues de allí sacaban el agua necesaria e insustituible y el rudo saneamiento primitivo.

AHORA ya podemos contestar quién pertenece a quién: la ciudad es la que pertenece al río.

Guadalmedina podría traducirse más justamente como “la ciudad del río”.

ME uno a la demanda de sentido común del perchelero, ¿cómo vamos a amputarnos lo más prístino de nuestras señas de identidad? ¿no habrá que hacer como con los demás entes patrimoniales perdidos que nos aprestamos a recuperar, rehabilitar y conservar?


4 -> LA TÉCNICA SÓLO RESUELVE ALGUNAS COSAS; OTRAS ESTÁN POR ENCIMA DE LOS DESEOS Y CAPACIDADES HUMANAS

ES habitual encontrar a los profesionales de la ingeniería muy poseídos de sus poderes. El siglo XX ha sido el suyo: caminos, canales y puertos a destajo. Y sigue la fiesta con el AVE, las autopistas y las ampliaciones de puertos y aeropuertos. Como dato curioso, una vez cumplido el PEIT (plan de infraestructuras nacional) tendremos más autopistas en términos relativos que cualquier país europeo y ¡también en términos absolutos! Como ya somos el primer país del mundo en número de presas por habitante y superficie. Y de todo, como nuevos ricos, pedimos más cada día. El cambio climático no va con nosotros.

IGUALMENTE, muchos profesionales de la historia creen aún en el progreso. Esa manera de pensar que asigna automáticamente a los tiempos presentes mejores notas que a todos los pasados: todo tiempo pasado fue peor. Ahora con lo que sabemos y con el poder técnico que atesoramos o todo se puede hacer o se podrá en el futuro, piensan ellos. Del progresismo histórico, con Juan de Mairena, doble de Machado, recordamos que las cosas, con el tiempo, pueden empeorar. Y que el siglo XX ha sido unos de esos periodos de degradación moral y regresidad de más calado de toda la historia de la Humanidad: ha sido el siglo más mortífero de todos los conocidos.

DEL poder prometéico de la técnica, sencillamente decimos, con toda la modestia que nuestra limitada condición humana nos confiere, que no todo se puede hacer. Además, que en muchos casos ni se debe aunque se pueda.

EL argumento para sostener esta afirmación, que contradice el carácter demiurgo de las posiciones ‘tecnoentusiatas’, es bien simple: no es posible sustituir a la biosfera en sus 3.500 millones de años de experiencia. Es decir, esa cantidad de tiempo construyendo una red inconsútil de interrelaciones, de retroalimentaciones, de fractales, de atractores, de coevolución, de simbiosis, de autopoiesis, de condiciones fuera del equilibrio, de emergentismo… casi todo lo que funciona y permanece es por biomímesis (por imitación de la naturaleza, o contando con sus leyes). ¿Quién dijo que la noosfera y la sociosfera pueden sustraerse de la biosfera? Como seres vivos (primates sapiens) estamos enredados en esta red inconsútil complejísima, de la que hasta ahora lo más sensato que hemos desvelado ha sido nuestra finitud, la provisionalidad de todos nuestros saberes y nuestra pertenencia sin solución a la biosfera.

LA técnica es muy capaz para destruir ecosistemas pero está imposibilitada para crearlos, lo más que puede hacer es protegerlos y acelerar algunos procesos.

ESTA incapacidad, aplicada a los ríos y a su restauración, se concreta en dos principios en los que ya muchos autores están de acuerdo. De un lado, el piensa global y actúa local, es decir la necesidad de llegar a soluciones globales que tengan en cuenta la unidad el sistema fluvial pero a partir de actuaciones concretas, locales. De otro, que la mejor forma de restauración es dejar que sea el río el que vuelva a crear y destruir, el que pueda volver a buscar su equilibrio dinámico perpetuo, el que sea capaz de reformarse así mismo, para lo cual la única actuación técnica que cabe es la de eliminar todas las cortapisas e impactos que impedían esa libertad.

POR todas estas razones rechazamos de plano toda intervención grandiosa, compleja y que violente aún más al río de lo que lo está. Rechazamos cualquier cosa que se parezca a un embovedado y al desprecio simbólico que se inflige con esa propuesta.

¿NO será la hora de aplicar la sabia frase de Einstein, que cuelga ostentosamente de la fachada del Teatro Cervantes, que nos recuerda que sólo los tontos piensan soluciones más grandes, complejas y violentas y que el genio y el valor están, precisamente, en las soluciones contrarias, es decir en las pequeñas, sencillas y no violentas? ¿Qué más no es mejor?

Artículo escrito por Francisco Puche y publicado en la Revista digital “El Observador”: enlace.


OTROS ARTÍCULOS DE INTERÉS:

**Ideas vertidas al Guadalmedina**

**Un ejemplo para el Guadalmedina: en Seúl han derribado una autopista de seis pistas y dos niveles para recuperar el río Cheonggyecheon, que se ha convertido en el espacio de ocio preferido por los ciudadanos **